En la localidad dicen que el problema se debe a las malas instalaciones del edificio. La escuela funciona allí desde 2007 y tiene alumnos en los dos turnos.
El problema se debe a las malas instalaciones del edificio, que es el quincho comunitario del barrio. La escuela funciona allí desde 2007 y tiene más de 100 alumnos en dos turnos.
“Estamos dando clases en la oscuridad, de acuerdo al horario se complica más”, dijo la directora del establecimiento, Marcela Gladis Da Silva. Primero y segundo grado son los que más sufren por la falta de luz.
La falta de servicio sanitario es otro inconveniente que se presenta. Los niños deben hacer colas para lavarse las manos en una palangana en cada recreo, “ es un tema que también preocupa”.
Según la docente, se necesitan sólo 2 mil pesos para resolver el problema, pero pese a haber hecho el reclamo en forma verbal al Consejo General de Educación, hasta el momento no se recibió ninguna respuesta.
Por ello, esperan contar con la colaboración de los padres, en busca de ideas para mejorar la situación: “Ellos nos prometieron acercarse, sabemos que tienen sus ocupaciones, esperamos que vengan, porque es muy importante”.
La escuela dejo de ser aula satélite dependiente de la 735 en el 2009.
Desde hace varios años la escuela viene aguardando la culminación de un nuevo edificio, y a pesar de las promesas aún no muestra gran avance. “Estamos a la expectativa, esperemos que se pueda dar este año”, expresó Da Silva.
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