Las calles nicoleñas fueron una fiesta. Ni bien se consumó el triunfo 1-0 sobre Bélgica, las calles céntricas de San Nicolás se colmaron de simpatizantes festejando el triunfo argentino. Banderas, gorros, camisetas blanquicelestes, bocinazos y cánticos hicieron vivir una fiesta como hacía tiempo no ocurría.
Otra vez hubo que sufrir, pero finalmente la tarde nicoleña volvió a vestirse de celeste y blanco ayer luego del triunfo ante Bélgica, que le dio a la selección nacional un pase a semifinales que se negaba desde 1990. El tempranero gol del Pipita Higuaín nos trajo algo de tranquilidad, pero el marcador no se movió y los minutos finales nuevamente fueron un sufrimiento.
Esa tensión contenida se transformó una vez más en una explosión de júbilo tras el pitazo final, y los nicoleños coparon el centro de la ciudad para celebrar juntos esta alegría que nos dieron los muchachos de Sabella desde Brasilia. ¡Vamos, que el miércoles a la nochecita queremos estar en las calles de nuevo! “Brasil, decime qué se sienteeee…”
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