Central ya tiene mejores números que en el torneo anterior

Central ya tiene mejores números que en el torneo anterior
Envuelto en rachas impactantes, batiendo récords y superando las comparaciones de turno avanza el sueño de Central en la B Nacional. Subiendo escalón por escalón, con decisión, pero sin marearse. Tan cerca y tan lejos de su deseo más ardiente.
Envuelto en rachas impactantes, batiendo récords y superando las comparaciones de turno avanza el sueño de Central en la B Nacional. Subiendo escalón por escalón, con decisión, pero sin marearse. Tan cerca y tan lejos de su deseo más ardiente. Siempre fiel a su única obligación. El equipo de Miguel Angel Russo, con sus 11 victorias al hilo como mejor carta de presentación, sigue pisando firme y se encuentra perfilado de la mejor manera para encarar lo que resta del torneo. Un presente subyugante, dispuesto a enterrar golpes del pasado y que dibuja un futuro inspirador, de reconciliación y de un necesario retorno.

Dueño de una reacción extraordinaria y portador de un irreverente gen de empuje y persistencia, el conjunto canalla le está abriendo camino a una ilusión que trepa cada vez más alto.

Si bien las estadísticas pueden actuar de manera negativa si no son tamizadas por fuerzas moderadoras, los números que acompañan la actual campaña asombran por su contundencia. Este equipo de Russo ya sumó 46 puntos, 6 más de los que logró Pizzi en el mismo período. Y subido a ese tren de comparaciones con el proceso anterior, desde sus intenciones de juego se muestra más convencido, menos vulnerable y sin rivales de fuste en el tablero de definición del certamen. Exhibe una solidez táctica y un esfuerzo colectivo que lo definen y presentan algunas diferencias sustanciales con el otro ciclo.

En este campeonato Central ya alcanzó la posición de líder y está defendiendo ese sitial con la dosis necesaria de suficiencia. No le sobra mucho, no brilla, pero siempre termina ganando bien y ese es un mérito legítimo de esta cruzada. Más allá de que nada le es sencillo, sabe acomodar los partidos de a poco a su conveniencia y cuando entra en tiempo de definición (generalmente utiliza los últimos 25') no duda a la hora de apretar el gatillo o aprovechar alguna inspiración propia, o un error del rival.

Después de la fecha 23ª, los auriazules suman 46 puntos producto de 14 victorias, 4 empates y 5 derrotas. Anotaron 28 goles y recibieron 16. Hasta ahora cosechó el 66 por ciento de los puntos y sus perspectivas de futuro esbozan una curva positiva.

Particularmente, tras la victoria 2 a 0 sobre Banfield en el Gigante, atraviesa el punto más alto de su curva de rendimiento después de la 10º victoria consecutiva, tramo en el que le convirtieron sólo un gol. Esos números hablan de un equipo motivado por un impresionante halo ganador y cada vez más seguro en su aspecto defensivo. Con esos condimentos le alcanzan para plantarse firme en cualquier rodeo y para marcar diferencias cuando todavía restan 15 fechas para cerrar el campeonato.

En tanto, la etapa de Pizzi mostraba una cara distinta después de la fecha 23ª. En aquella ocasión, Central venía de perder 3 a 0 con Instituto en Córdoba, con goles de Encina, Dybala y Gagliardi. Dos de esos tres ahora militan en filas canallas.

Allí, quedó cuarto con 40 puntos, merced a 11 victorias, 7 igualdades y 5 caídas. Tenía 26 goles a favor (dos menos que ahora) y 20 en contra (cuatro más que en la actualidad). Marchaba detrás de Instituto, que lideraba con 46 unidades (como tiene Central en este momento), River ostentaba 44 y Quilmes 43.

Una de las diferencias más notorias es la calidad de los adversarios directos que tenía en la pasada temporada y que no se verifica en la actualidad. Más allá de la buena avanzada de Olimpo, no parece tener el mismo peso específico que tenían River, Instituto y Quilmes. Otra es que ese Central tenía a Castillejos, con 13 goles, como un gran artillero y su arma más peligrosa. Concentraba la mayoría de los tantos en un nombre propio.

Otra cuestión a tener en cuenta es que aquel proceso no apostó a los chicos de la cantera. En cambio Russo se apoyó en los algunos pibes del club, como Valentini, Delgado, Nery Domínguez, Carrizo y Becker para armar fuerzas.

Un equipo con determinación pero sin goleadores

Si bien Central se mostró durante esta racha exitosa como un equipo con decisión, que siempre se las arregla para vulnerar al rival, curiosamente no tiene un goleador definido en sus filas. Sin embargo, con un abanico generoso, reparte sus conquistas. Otro dato llamativo es que con el gol que le anotó a Banfield, Pachi Carrizo (foto) se convirtió en el máximo anotador del plantel con 4 conquistas. Más atrás figuran Nery Domínguez, Diego Lagos, Antonio Medina y Jesús Méndez con 3; Pablo Becker, Fernando Coniglio, Hernán Encina y Javier Toledo con 2; y Héctor Bracamonte, Paulo Ferrari y Aljandro Gagliardi con 1. El restante fue de Romat (C. del Norte), en contra.

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