Lo de Magallán se frenó, el colombiano Valdés es "imposible" y la alternativa que continúa en pie es la de Nico Sánchez. Los refuerzos son la principal necesidad de cara al comienzo del próximo torneo.
Si bien desde Boca habían mostrado inicialmente una buena predisposición para ceder a Magallán, lo concreto es que en las últimas horas pusieron sobre la mesa más requerimentos económicos y a las autoridades de Central les pareció excesivo el monto solicitado. De esta manera, el técnico canalla le habría bajado el pulgar a la negociación y ahora los cañones apuntan firmemente hacia Nicolás Sánchez.
La situación de Sánchez tampoco es sencilla pero la puerta de las tratativas sigue abierta y eso es una señal alentadora en un mercado que les está siendo irónico y esquivo a los canallas. El jugador está esperando ofertas del exterior (lo sondearon desde una institución italiana) y por eso todavía no quiere bajarles el martillo a algunos de los clubes locales que lo pretenden. En ese sentido, Central ya le acercó formalmente su interés y Godoy Cruz también lo quiere retener en sus filas.
Sánchez es hoy el defensor que está más cerca, pero la búsqueda auriazul no se resume sólo a estos nombres y si aparece otra chance mejor podrían ir tras ella. En tanto, otro nombre que quedaba en el tintero era el de Carlos Valdés, zaguero de Independiente Santa Fe (Colombia) que estuvo en la carpeta de Russo en el inicio de este mercado de pases. Pero desde una fuente cercana a la dirigencia apuntaron que "es imposible" traer ese jugador (su pase pertenece a un club de la liga de Estados Unidos) por el alto costo que implicaría. Se llegó a hablar de más de un millón de dólares para destrabar su situación, una suma inaccesible para el bolsillo de Central. Si bien desde Buenos Aires se manejó la chance de Gastón Sauro (Basel de Suiza), desde la cúpula canalla le bajaron el perfil a esa posibilidad.
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