El clásico rosarino se reeditará luego de tres años. Un tiempo considerable que le aportó una nueva fisonomía a este atractivo duelo. Una distancia que provocó un vacío intermedio y que alteró...
Esta particularidad puede llegar a transformarse en un elemento influyente en la historia que está empezando a escribir este nuevo clásico. O quizás pierda sustancia rápidamente, cuando la pelota comience a rodar.
Este escenario puede conseguir un poder liberador dentro del campo de juego y potenciar algunos rendimientos individuales. Pero también pueden convertirse en una conspiradora mochila de responsabilidades que condicione la suerte del encuentro.
Haciendo gala de su astucia, Russo sabe que debe limpiar el terreno previo y obra en consecuencia. Para descomprimir y señalar. Camina despacio para contagiar serenidad. Mueve poco para darle sustento a sus ambiciones y seguridad a sus dirigidos. Y en cada entrevista dice sin decir, para no encender polémicas inoportunas y para mantener su círculo luminoso en partidos cruciales ante el clásico rival.
Sabe que si las luces principales apuntan sobre su figura, liberará de tensiones a sus futbolistas.
Si bien Russo como entrenador enfrentó 28 veces a Newell's, en las que ganó 12, empató 10 y perdió 6, el rasgo más llamativo de su estadística es que nunca cayó derrotado ante los rojinegros siendo técnico de Central.
Al frente de equipos canallas, el DT disputó 6 partidos y ostenta la marca de 2 triunfos y 4 igualdades. Sus victorias fueron el 4 a 0 en el Apertura 1997 (Da Silva, Coudet, Carbonari y Carracedo) y un 3-0 en el Clausura 2003 (Figueroa, Delgado y Messera). Mientras que los empates fueron 0 a 0 en el Clausura 1998 en Arroyito, 1 a 1 en el Apertura 2003 en el Parque (Patiño y Talamonti), 0 a 0 en el Clausura 2004 en el Coloso y 1-1 en el Clausura 2009 en Arroyito (Formica y Zelaya).
En contrapartida a los frondosos y folclóricos pergaminos de Russo, están los jugadores del plantel actual. Ya que sólo Ferrari, Encina y Castillejos jugaron clásicos en primera división. Para el resto será una nueva experiencia, y una riesgosa arma de doble filo.
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