La derrota de Sarmiento con Olimpo generó que la diferencia del equipo de Russo con los equipos que están cuartos sea ahora de 14 puntos, cuando restan 33 unidades por disputarse.
Esto será así hasta el final. Porque esa recta en la que entró el campeonato obliga a poner el acento en lo que haga Central, pero también en mirar de reojo lo que ocurra en otras canchas. "Nos vendría bien que gane Olimpo", coincidieron algunos futbolistas tras el entrenamiento matutino de ayer. Fue ni más ni menos que lo que sucedió.
Olimpo se sacó un peso enorme de encima (si perdía, Sarmiento se le ponía a dos puntos) y Central hizo un negocio redondo por donde se lo mire, aun siendo simplemente un actor de reparto.
Hoy no hay forma de no potenciar el ojo clínico en cuanto a los números. Parece imposible abstraerse de esas cuentas que con el correr de las fechas le van dando la derecha a Russo y sus dirigidos.
Habrá más calma para viajar a Mendoza, para recibir después a Almirante Brown y así sucesivamente. Será mayor la calma sabiendo que ganando sólo los cinco partidos de local tanto Sarmiento como el Lobo jujeño (en la última fecha deben enfrentarse entre sí) estarán obligados a sacar 30 puntos más.
En las últimas 11 fechas de la primera rueda Central sacó 24 puntos (7 triunfos, 3 empates y una derrota). Repitiendo eso no hay chances para que los que hoy marchan en la cuarta colocación le den alcance.
Si hasta aquí nunca nadie se mostró relajado, es poco probable que alguien se atreva a romper ese molde. Es parte de la mesura que todos abrazan y seguirán abrazando hasta que el ascenso se concrete. Lo que hoy es imposible soslayar es que las chances se acrecentaron. Y de manera considerable.
De los 11 rivales, 8 están de mitad de tabla hacia abajo
Todos los rivales son respetados de igual forma, al menos es lo que siempre declararon tanto los jugadores como el técnico. De igual forma hay un dato importante de cara a la definición del campeonato y tiene que ver con que de los once equipos a los que debe enfrentar Rosario Central, ocho están de la mitad de tabla para abajo (ver infografía). Por supuesto cada uno pelea por lo suyo y muchos de ellos tendrán que esforzarse para mantener la categoría, pero, a priori, siempre suena más sencillo cruzarse contra aquellos que vienen mal que con los que pelean arriba.
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