"Cuando el equipo funciona bien es lógico que las individualidades se potencien". Esta es la frase elegida por cualquier jugador, y en cualquier momento en que se lo consulte. Y en este Central...
Se sabe que para asentarse en un equipo, y sobre todo rendir, hace falta cumplir con una serie de requisitos. La jerarquía desde lo futbolístico es uno de ellos. Ahora, cuando no se es superdotado son otras las cosas que pesan. Como la mentalidad. Y este equipo no cuenta con enormes figuras que sean capaces de desequilibrar por peso propio, pero sí existen aquellos que desde la serenidad personal y la confianza entregada por el entrenador han sabido bancarse la estadía en el primer equipo.
Tal vez se presente como inconveniente ponerles nombres a estos casos, pero hay algunos más evidentes que otros. Rafael Delgado, Nahuel Valentini, Franco Peppino, Javier Toledo, Federico Carrizo son algunos de ellos, tal vez los casos más notorios.
Delgado no hacía mucho que había hecho su aparición en el primer equipo. Fue en aquel partido contra Ferro, con gol incluido, en el debut de Omar Palma como DT canalla. Desde ese entonces le llegaron muchas chances, no siempre aprovechadas. Rendimientos por debajo de lo esperado y algunas expulsiones abonaron su salida del equipo. A tal punto que Russo, cuando llegó, bregó por el arribo de un jugador en esa posición: Javier Yacuzzi, quien ahora entrena con el selectivo. Hoy el Chelo está asentado en el puesto y enormemente mejorado desde lo psicológico. "Siempre hablamos mucho y con todos los jugadores", fue una de las frases de cabecera del técnico cuando comenzó a conocer al grupo. El DT insiste en eso cada vez que puede y algunas otras voces consultadas lo confirman.
Qué decir de Valentini y Peppino. Hoy dos intocables por el nivel que están mostrando. A ninguno de los dos les fue sencillo adueñarse del presente que viven. Ni siquiera en los mejores momentos del equipo de la temporada pasada. Se trata de otros dos casos en los que el cuerpo técnico trabajó mucho para encontrar réditos.
Sin ir más lejos, Carrizo está transitando el torneo con menos oportunidades y partidos en condición de titular, pero es largamente el más eficaz de todos los campeonatos que le tocó vivir desde su debut. Pachi también pasó por momentos en que muchas veces su cabeza no marchaba en la misma sintonía que sus condiciones técnicas. Hoy es clave. Con sólo un partido desde el arranque y 13 ingresando desde el banco se transformó en uno de los más desequilibrantes. Con cuatro tantos es el goleador del equipo.
Y así con otros más. Por ejemplo Toledo, quien sigue en deuda con el gol, quizás su principal función (a los goleadores se los mide en base a lo que convierten), pero que sustentado en el sacrificio supo cómo comenzar a revertir hasta su relación con la gente. Russo pidió por su continuidad cuando los nombres de los centrodelanteros no abundaban en tiempos del armado del equipo y hoy es el 9 titular. Por supuesto que con un equipo en una racha ganadora hay muchos hinchas que bajan sus pretensiones en cuanto a las exigencias, pero no es un dato menor que hasta hace poco tiempo el ex Chacarita era uno de los más resistidos, incluso cuando la voz del estadio anunciaba la formación del equipo. Ahora hay cierto reconocimiento que baja de las tribunas. Que seguro no es el que todo jugador desearía como el ideal, pero que no parece poca cosa para lo que sucedía hace apenas algunos meses atrás.
No se trata de los únicos casos, más allá de ser los más emblemáticos. Sin ir más lejos, el trabajo que se hizo con Nery Domínguez fue tan rápido desde lo futbolístico como efectivo desde lo emocional.
Hay muchos otros casos en los que seguir trabajando y la sentencia de si se trabajó de la misma forma saldrá a la luz cuando a aquellos que hoy no tienen la continuidad necesaria les llegue la hora de salir al ruedo.
En esto de fortalecer lo psicológico para potenciar lo futbolístico hay casos testigo. Ahora se entrará en un terreno en el que las presiones serán cada vez mayores, pero al menos hasta aquí hay buenos dividendos que están a la vista.

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