Sería para fines turísticos y recreativos, si prospera una iniciativa que pretende modificar las normativas que regulan el crecimiento urbano. Funcionarios y concejales analizan el proyecto.
Se tata de la reformulación de la Ordenanza 328/90, que establece criterios para el Código de Planeamiento Urbano y Rural de la ciudad, que desde 1990 está vigente pero desactualizado debido al crecimiento demográfico.
El proyecto de modificación está siendo estudiado por el Ejecutivo, de acuerdo a una propuesta del Concejo Deliberante para habilitar el desarrollo de un corredor sobre 100 metros en la Ruta 7, y toda la línea de ribera de la zona.
La normativa debería cambiar, según el criterio de los concejales, ya que en el actual marco normativo, hay ciertas zonas que están protegidas, pero que no cuentan con ningún tipo de explotación desde el sector productivo.
La iniciativa será analizada en estos meses y una vez aprobada se buscarán inversores para desarrollar proyectos de esparcimiento, deportivos y gastronomía sobre un sector de costas, tal cual tienen otras localidades del Alto Valle.
La explotación de éstas no está incluida dentro del Código de Planeamiento Urbano y Rural. En el capítulo 10 de la ordenanza que está por modificarse, sólo habla de la regulación de la zona rural.
El debate regulatorio para desarrollar áreas que hoy están protegidas es extenso y muchas veces polémico. Es que la ordenanza establece que en las áreas rurales pueden desarrollarse clubes de campo con actividades recreativas, pero lo deja a un riguroso criterio del Ejecutivo municipal.
El intendente Javier Bertoldi había adelantado hace unos meses que había consenso para modificar la normativa, en cuanto al desarrollo de las áreas de servicio de ruta, es decir, en una franja lineal desde las chacras del peaje hasta Vista Alegre Sur, con un ancho de 100 metros.
En tanto, el Deliberante ya giró la propuesta al Ejecutivo, que se detendrá a analizar si son viables las modificaciones para incorporar la zona de costas para la explotación. El proyecto, además, contempla abrir nuevas calles cercanas a la ribera que hoy se encuentran “bloqueadas”, algunas por los mismos propietarios de chacras que no dejan ingresar personas a las costas. La regulación de lo que se denomina “camino de sirga” es un paso más avanzado, que implica el libre acceso a las costas del río, un reclamo que se dio también en Neuquén capital.
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