¡Centenariazo!

¡Centenariazo!

El Pincha se recuperó cuando parecía entregado. Y ganó 3-1 en una dramática definición por penales 

La noche tenía guardada una sorpresa para Estudiantes. Ni el más optimista de los hinchas imaginaba, cuando al partido le quedaban 20 minutos, que el final podía ser con sonrisa y clasificación. Es que el Pincha perdía (y bien) 2-0 contra un Peñarol que, de guapo, con fútbol y sacándole rédito a todos los regalos, se estaba quedando con el partido y la llave. En el primer tiempo Peñarol fue superior. Con la velocidad de Jonathan Rodríguez, la experiencia de Zalayeta y las ganas de los otros ocho jugadores de campo, se puso en ventaja por un cabezazo de Gonzalo Viera, que anticipó a Schunke y aprovechó las dudas de Hilario Navarro. Iban 22 minutos y todo fue de los de amarillo y negro. No tuvo respuesta Estudiantes. No aparecieron Joaquín Correa ni Román Martínez. Y sumado a la fragilidad defensiva, fue un cóctel letal. Por eso no extrañó que a los 47 minutos, cuando se terminaba el primer tiempo, Jonathan Rodríguez hizo una jugada de Messi para poner el 2-0 sobre la banda izquierda de la defensa albirroja. Pareció el final del partido, porque a juzgar por lo que mostraban los equipos, nada hacía suponer un desenlace distinto. Peor para Estudiantes, cuando los primeros minutos del segundo tiempo mostraron lo mismo y cuando quiso levantar la cabeza, el árbitro Vuaden se la bajó con un fallo dudoso.

FINAL FELIZ Pero el equipo de Mauricio Pellegrino sacó orgullo de vaya uno a saber dónde. Primero avisó Román Martínez de cabeza y a los 26 minutos el capitán Guido Carrillo metió un derechazo desde afuera del área para clavar el 1-2 que lo volvió a poner en carrera. Fue el golpe que todo boxeador necesita cuando está perdiendo la batalla. El gol lo puso en partido y llevó lo que era una goleada a una definición por penales. Mejor que eso, le llenó de dudas la fiesta al local, que dejó de ser el “Bayern Munich” para volver a ser Peñarol. Mucho tuvo que ver para eso el golazo del delantero de Magdalena. Pero también los ingresos de Mauricio Rosales y Ezequiel Cerutti, que le cambiaron la cara a un equipo apático en los primeros 65 minutos de juego. Entonces, en el final el Pincha arañó el empate, que le hubiese significado el pase directo a los cuartos de final. Y mejoró la imagen con solidez defensiva, entrega en el mediocampo y decisión para atacar a una defensa que no pareció ser la mejor. Fue a los penales. Y cuando los fantasmas de Formosa parecían sacar la entrada, todo el empuje anímico del sprint final les sacaron tarjeta roja. Cerutti, gol. Orteman, gol. Carrillo, 2-1. Núñez, atajó Hilario. Fue Damonte para estirar, pero la mandó a la tribuna. Estoyanoff, el héroe en La Plata, y otra vez el arquero Pincha. Rosales y un gol consagratorio. En el cuarto del local se paró Jorge Rodríguez para hacer más gigante al correntino Navarro. Después de muchos años (la Sudamericana de 2008 cuando eliminó a Independiente), Estudiantes ganó una serie de penales, 3-1, para meterse dentro de los mejores ocho equipos de la Copa Sudamericana y ahora enfrentar a River. El 22 de octubre será recordado como el Centenariazo Pincha.

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