Familiares y amigos del estudiante de Geología asesinado el año pasado en Kilómetro 5, marcharon ayer por las calles céntricas “para hacer fuerza para que el asesino de mi hijo esté preso”. Estuvieron acompañados por las familias Epulef y Vázquez, que también fueron víctimas de la violencia en Comodoro Rivadavia.
Los restantes manifestantes eran estudiantes de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, donde “Ale”, como lo llamaban sus amigos, cursaba la carrera de Geología.
Iris Marcucci y su marido Alejandro Balle, quienes llevaban puesta una remera con la foto de su hijo encabezaron la marcha que recorrió la San Martín hasta Güemes, y que luego retomó por Rivadavia hasta la plaza.
Con fuertes cánticos de “justicia” y aplausos, los manifestantes se hicieron escuchar ante la mirada de transeúntes y comerciantes que los veían pasar.
En esta ocasión, los integrantes de la familia Epulef, quienes perdieron a tres de sus seres queridos en asesinatos –Eliana, Franco y Diego- también mostraron sus pancartas. Una de ellas rezaba: “derecho a la vida, derecho a la justicia”.
Otra de las tantas familias víctimas de asesinatos que participó de la marcha fue la de Néstor Fabián Vázquez, quien fue encontrado hace nueve días con un tiro en la cabeza y otro en el pecho.
Su madre Olga Cañupán señaló: “venimos a acompañar a ellos porque nosotros estamos en la misma situación. A mi hijo lo mató la gente de la UOCRA, siguen trabajando y como que nada pasó acá. Alguien tiene que hacer justicia”.
“Queremos justicia y que se aclarezca este hecho y que no quede impune. Acá hay muchas muertes de chicos jóvenes que quedan impunes. Matan, siguen caminando y no pasa nada. Esto es tierra de nadie”, expresó.
A LA OFICINA JUDICIAL
El padre de Alejandro Balle cuestionó las liberaciones de dos de los tres imputados por el homicidio de su hijo, ocurrido el 25 de julio de 2013. “A uno lo liberaron no por falta de pruebas totales y al otro entre gallos y medianoche lo liberaron en una audiencia a la que no fuimos invitados ni avisado nuestro abogado”, cuestionó.
En razón de ello, hoy a las 10 se concentraran en la Oficina Judicial donde se revisará la prisión preventiva de Javier Lezcano. “Tenemos que estar ahí para hacer fuerza para que el asesino de mi hijo esté preso”, sostuvo Balle.
Ante el poco acompañamiento de la comunidad, el hombre opinó: “hasta que no te toca no sabés lo que realmente es. Espero que no le toque a nadie más para que no haya más pérdidas de chicos, pero lamentablemente a alguien más le va a tocar”.
En su mensaje final, Balle pidió a la comunidad “que abra los ojos, se cuiden porque realmente están a la caza de nuestros hijos. Todos los días cazan a alguien por un teléfono, una zapatilla o una deuda pendiente. Espero que reaccionen”, sentenció.
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