“Los que censuraban, tenían un nivel cultural muy bajo”

“Los que censuraban, tenían un nivel cultural muy bajo”
El arte también fue otro de los ámbitos golpeados por el régimen militar que operó en nuestro país hasta el año 1983.

En Santiago, la vida de los artistas no era muy diferente a la suerte que corrían los demás artistas del país, a tal punto que una vez instaurado el proceso en 1976, es allanada la Biblioteca Folclórica Americana y el domicilio particular del escritor santiagueño Julio Rodríguez Ledesma, quien estuvo detenido en la SIDE (Servicio de Información del Ejército) y recién en el año 1977 logra exiliarse a la Capital Federal.

Según cuenta el escritor en su libro “Memoria folclórica santiagueña”, los integrantes de “La Urpila” (la institución de Artistas Plásticos Asociados de Santiago del Estero) también sufrieron la persecución militar. Uno de sus miembros, el profesor en Artes Plásticas, Ricardo Touriño, explicó que la institución era constantemente controlada por personal de la SIDE.

“Nosotros los dejábamos entrar, porque en realidad la mayoría de la gente de La Urpila no tenía militancia política. Nos interesaba pintar, pero si bien es cierto uno, a través de la pintura, expresa acontecimientos que le suceden, yo tenía muchas obras que en esa época no las podía exponer”.

“Era ridículo porque el arte no mata a nadie. Lo que más lamento es que esas personas que emitían la censura tenían un nivel cultural muy bajo. Quienes te juzgaban no entendían nada de arte, era una época realmente tragicómica”, relató el pintor a Nuevo Diario.

El artista desaparecido

Por aquel entonces se recuerda al pintor santiagueño “Lito” Salomón, quien tenía un taller en el grupo de artistas y que tiempo después pasó a engrosar la lista de los santiagueños desaparecidos.

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