Relevar las condiciones sociales y productivas de caleros no está resultando fácil porque esquivan a los censistas.
En cuanto a cifras precisas, desde el área aseguran que el 30% del censo está hecho y que seguramente estará terminado a fin de año. El trabajo lleva tiempo y más aún cuando hay una notable irregularidad laboral que, según los responsables del censo, se acentúa en épocas de crisis financiera. Por lo general los hornos -en el caso de los caleros- suelen cambiar de dueños y el traspaso de mando no es oficializado e impide localizar al responsable de la mina.
En el área Gestión Ambiental y Policía Minera, están pensando alternativas para facilitar el trabajo de los censistas. Una de ellas es sacar de las camionetas la identificación de Policía Minera porque los caleros de Los Berros, Sarmiento, conocen a estos vehículos y cuando los censistas llegan a los hornos no queda ningún trabajador. Sin embargo, en el lugar dejaron indicios de haber estado trabajando recientemente.
Lo cierto es que el censo no se trata de una inspección de rutina que puede, o no, multar a los productores. Este censo tiene como objetivo identificarlos uno por uno y relevar otras variables complementarias a las estadísticas, con las que ya cuenta la Policía Minera.
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