El Censo 2010 y la representación política

Los resultados del Censo 2010 dejan, más allá de datos de color, algunos números para repensar el país. Por caso, los más de 15 millones de habitantes que registró en la Provincia deberían implicar un cambio en la proporción de diputados que la representan en el Congreso
Un informe del blog Conurbanos www.conurbanos.blogspot.com) da cuenta de algo que se venía venir desde hace un tiempo. El crecimiento poblacional en la Provincia de Buenos Aires debe, por mandato constitucional, verse representado en el Congreso.

EL informe del blog:

La actual distribución de bancas, no solo es injusta, sino que carece, además, de cualquier asidero Constitucional. El artículo 45 de la CN dice lo siguiente:

La Cámara de Diputados se compondrá de representantes elegidos directamente por el pueblo de las provincias, de la ciudad de Buenos Aires, y de la Capital en caso de traslado, que se consideran a este fin como distritos electorales de un solo Estado y a simple pluralidad de sufragios. El número de representantes será de uno por cada treinta y tres mil habitantes o fracción que no baje de dieciséis mil quinientos. Después de la realización de cada censo, el Congreso fijará la representación con arreglo al mismo, pudiendo aumentar pero no disminuir la base expresada para cada diputado.

Como vemos, en ningún momento habla de un mínimo de cinco bancas para todas las provincias, decisión que se tomó para tratar de equiparar el número de representantes y no dejar a algunos distritos (como Tierra del Fuego, La Rioja o Catamarca) con un solo diputado.

Al ser la situación actual tan desigual y compleja, Javier dispuso tres escenarios posibles para el nuevo reparto de bancas que habría que realizar después del Censo que se hizo hace ya dos meses.

A) Como debería quedar la Cámara de Diputados si se siguiera la letra de la Constitución Nacional. Según este escenario correspondería 1 diputado por cada 156.000 personas o fracción mayor a 78.000.

Lo más notable es que la provincia de Buenos Aires debería aumentar a 100 diputados (La Matanza debería tener 11 diputados) y Tierra del Fuego quedaría con solo un diputado representándola.

Obviamente, esta forma de ajustar el número de bancas sería muy resistido por todas las provincias, dada la enorme influencia que le quedaría en la Cámara a la PBA, y como disminuiría el poder del interior (salvo Córdoba, Santa Fe y Mendoza).

B) En la situación actual, ninguna provincia tiene menos de 5 diputados, con lo cual la distribución es hecha con 1 diputado cada 173.000 habitantes. Si alguna provincia obtiene mediante esta cifra menos de 5 diputados, se le agregan diputados hasta completar los 5.

Con este nuevo escenario propuesto, la PBA subiría 19 diputados, ganándolos principalmente a expensas de la CABA, que perdería 9, y de las provincias medianas (si seguimos aplicando el sistema actual, las chicas tendrían garantizado sus 5 diputados).

Esta situación les daría más peso a los bonaerenses en la Cámara Baja, pero no tanto como antes.

C) Dado que la situación de los 5 diputados garantizados no está en la Constitución, pero que un salto a la letra de la Constitución daría un poder enorme a la PBA, Javier armó dos escenarios donde la garantía es un mínimo de 3 diputados (de manera que se puedan elegir cada 2 años y la segunda fuerza, siempre y cuando llegue a más del 50% de la primera, obtenga al menos 1 diputado).

La justificación de esta hipótesis sería tener al menos una representación igual a la cantidad de senadores que tiene cada provincia.

C1) es una posibilidad similar a la opción "B", pero se agregan diputados hasta llegar a un mínimo de 3 (en lugar de 5). La cifra repartidora en este caso es de 160.000 habitantes o fracción superior a 80.000.

Buenos Aires pasa a tener 97 diputados que gana a expensas de las provincias más chicas. El problema que tiene este escenario es que no sería aceptado por estas provincias perjudicadas, y además volvemos casi al mismo problema que teníamos con la opción A.

C2) Como alternativa, se preasignan 2 diputados a cada provincia, y el remanente se asigna mediante la proporción de un diputado por cada 193.000 habitantes o fracción superior a 96.500.

Acá la PBA sigue ganando diputados (como corresponde), aunque en una escala mucho más modesta, ya que pasa a tener 83 diputados, a expensas de la CABA y daría un diputado adicional a la mayoría de las provincias mediano-grandes.

Esta posibilidad, además, ajustaría a derecho la situación Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que inexplicablemente cuenta todavía con 25 escaños. Así que, diputados, ahora vayan y hagan lo que tienen que hacer.

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