A través de un decreto, el Gobierno declaró zona de desastre y emergencia económica, social y productiva por el término de 180 días, prorrogables por igual término, a varias localidades de esas provincias, afectadas por la erupción del volcán chileno Puyehue.
De esta forma se fija que el “Poder Ejecutivo deberá destinar una partida especial para afrontar las acciones de asistencia y reconstrucción de las economías afectadas, en el marco de la emergencia dispuesta en el artículo anterior”.
Asimismo, encomienda al Gobierno “la ampliación de fondos destinados a la cobertura de planes sociales durante el período temporal de la declaración de emergencia en el ámbito geográfico de la misma, así como la adopción de medidas que tiendan a preservar y restablecer las relaciones de producción y empleo”.
Remarcó que en el orden de las obras públicas, se procederá, con carácter de urgencia, a la asignación de partidas con la finalidad de llevar a cabo la reparación y construcción de las afectadas o que resulten necesarias como consecuencia de los factores que dieron origen a la declaración del estado de zona de desastre y emergencia económica y social.
Entre otras cosas, también será factible el otorgamiento de créditos que permitan lograr la continuidad de las actividades económicas, la recuperación de las economías de las explotaciones afectadas, y el mantenimiento de su personal, con tasas de interés bonificadas en 25% en las zonas declaradas en emergencia económica y social, y en 50 en las de desastre.
El Gobierno también podrá otorgar aportes no reembolsables, y decidir sobre la prórroga o eximición parcial o total del pago de tasas y gravámenes tributarios
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