La situación en la región sur de Rio Negro sigue siendo sumamente complicada, en tanto las perspectivas en torno a los efectos que la ceniza dejará aun son difíciles de medir.
En tanto, el grave panorama que se presenta podría ser tratado en la próxima sesión del Senado, prevista para el 29 de junio.
Varios proyectos se presentaron en este sentido, buscando la declaración de zona de desastre o emergencia por la ceniza volcánica caida. El miércoles fue presentado uno por parte del senador nacional Pablo Verani, en donde se propone la creación de un fondo especial de 100 millones de pesos para ser destinado a paliar los inconvenientes generados en la región.
El panorama en Jacobacci y la zona sigue siendo complicado ya que la ceniza acumulada es de un volumen importante, y su alta volatilidad hace que ante el menor viento posible la zona se convierta en una nube de polvo en suspensión y baja visibilidad.
La senadora Bongiorno anunció también la presentación de un proyecto, aunque en ese caso no se mencionaron montos propuestos a asignar ante la emergencia.
Situación crítica
El panorama es desalentador para la producción ovina regional. La ceniza lo tapó todo. Y aunque se tenía la esperanza de que viento pudiera "limpiar" algunos sectores, el volumen de ceniza caída es tal que resulta imposible que esto ocurra. Hubo fuentes de agua y mallines tapados por la ceniza, en donde los animales no tienen fuente de sustento.
La ayuda prometida desde el gobierno provincial y nacional comenzó a llegar, aunque todos saben que será insuficiente. La clave estará no sólo en la llegada del alimento para el ganado, sino en su rápida distribución. Hay sectores, sobre todo parajes alejados, donde el acceso está complicado por la acumulación de cenizas en los caminos. Se agrega que prácticamente desde hace una semana hay majadas que no tienen acceso a alimento ni agua de calidad. El poco pasto quedó tapado por la ceniza, y el sólo intento de comer deriva en que se vea afectada su dentadura. La ceniza en suspensión agregará otros inconvenientes, como la afectación en la calidad de la lana, posiblemente ceguera en animales, y menor parición en la próxima temporada.
Consecuencias que se avizoran como sumamente complicadas para la economía regional, rogando que el Puyehue, al menos, deje de tirar cenizas hacia el Este.

Comentá la nota