La Dirección de la necrópolis local confirmó la sustracción de más de 300 plaquetas de bronce de sepulturas. Sólo dos policías por turno vigilan el lugar. Hay al menos 5 denuncias realizadas
La Dirección del Cementerio Municipal de Ezpeleta reconoció la sustracción de más de 300 plaquetas de bóvedas de la necrópolisis. Aseguran que es una banda que opera de madrugada, cuando hay una menor vigilancia.
Preparan un escrito que constará de una serie de denuncias para presentar en la Fiscalía para que investigue estos hechos. El robo de las placas para las lápidas o bóvedas mortuorias no es novedoso, fluctúa eventualmente dependiendo del valor de los metales, especialmente del bronce. Estos hechos se han incrementado en los últimos meses en el Cementerio Municipal.
Según la cuenta que realizan las autoridades, hay un faltante de entre 300 y 400 recuerdos o conmemoraciones. Desde diciembre del año pasado los robos comenzaron a tener una frecuencia preocupante y una misma metodología. En horas de la madrugada, en las que hay menos efectivos de seguridad, dos o tres personas ingresan por algunas de las paredes bajas o saltando alguna reja con mochilas recorren la necrópolis en busca de materiales que puedan vender. Ese mismo mes se radicó la primera denuncia por la sustracción de unos floreros de bronce que pertenecían a la institución.
El cementerio cuenta con dos efectivos por turno para que recorran las 30 hectáreas que tiene el predio completo. Además posee personal de seguridad privada, pero que sólo trabaja hasta las 18. En el horario en el que los robos se suceden, solo hay dos caminantes.
El director de la sede municipal, Jorge Gallo, dialogó con Diario EL SOL y explicó la situación que viven: "es una lucha desigual la que tenemos. En condiciones normales tenemos solo dos efectivos para recorrer todo el cementerio. Luego que empezaron los robos varias noches hemos venido con mi equipo, turnándonos a recorrer también, pero nosotros no somos la Policía".
Hay por lo menos cinco denuncias realizadas en la comisaría Quilmes 6ª (Ezpeleta). A la ya citada de diciembre, se suman una en abril, por un enfrentamiento con tiroteo entre la Policía y delincuentes dentro del establecimiento; una en junio, también firmada por Gallo y dos de familiares de personas que descansan allí que se quejaron por el faltante de sus placas.
"Cada vez que sube el precio del bronce sucede lo mismo y hay dos lugares que compran metales, que nosotros ya avisamos a la Policía que pueden llevar las placas ahí. Por eso estamos juntando todas las denuncias y la semana que viene haremos una presentación en la Fiscalía para que investigue estos hecho", agregó el Director de la necrópolis local.
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