La tapa de madera del cajón estaba movida. Las pertenencias de la pequeña no estaban en su lugar, y estaba todo revuelto. La bebé murió en agosto del año pasado en el Hospital.
Un extraño hecho tuvo lugar en el Cementerio Municipal, cuando familiares de la menor Alma Benítez Amadeo, fallecida en agosto del año pasado en un confuso episodio en el Hospital de Niños, fueron a visitar los restos de la pequeña a la necrópolis.
La mamá y la hermanita de la pequeña abrieron el nicho ubicado en la fila 111 y encontraron la tapa del cajón movida y algunas pertenencias de la pequeña que estaban fuera de su lugar.
La mujer dio aviso inmediato al 101 y se acercó hasta el lugar un patrullero, que constató que la tapa de madera se movía, pero que no parecía haber cambios en el cajón interno, que está por dentro del de madera.
La familia decidió radicar la denuncia en la Comisaría Primera para corroborar si hay algún tipo de rotura en el cajón interno, y si ese cajón es efectivamente el que contiene el cuerpo de la pequeña. Cabe remarcar que Alma murió en agosto del año pasado en un confuso episodio en el Hospital de Niños y la familia inició una causa por mala praxis.
Comentá la nota