Celebración del Corpus Christi en Tucumán

Esta celebración de la presencia perpetua del Señor en la Eucaristía tiene una singular importancia. Es Jesús mismo a quien celebramos y al que agradecemos su cercanía y amor como Iglesia y como pueblo.

 

El próximo domingo 22 de junio celebraremos, como Iglesia Arquidiocesana, la Solemnidad de Corpus Christi. Desde el Arzobispado de Tucumán se envió un comunicado de prensa, que reza de la siguiente manera.

Esta celebración de la presencia perpetua del Señor en la Eucaristía tiene una singular importancia. Es Jesús mismo a quien celebramos y al que agradecemos su cercanía y amor en nuestro caminar cotidiano como Iglesia y como pueblo tucumano.

Este año la celebración tendrá, además, un relieve del todo especial ya que en ella lanzaremos oficialmente el camino hacia el Congreso Eucarístico Nacional que tendrá lugar en nuestra ciudad en 2016, en coincidencia con el bicentenario de la Independencia nacional y en el que aguardamos, con esperanza, la presencia de nuestro querido Papa Francisco para clausurarlo.

Es por ello que deseo invitar de modo muy especial a las familias. Sí, a los abuelos, a los padres con sus hijos, para que esta manifestación de fe sea más numerosa que nunca. Debemos expresar públicamente nuestra fe en la presencia de Jesús en la Eucaristía y así hacer verdad, con el testimonio, el lema que el Episcopado argentino ha elegido para el Congreso Eucarístico de 2016: “Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos”.

Con este motivo hemos preparado una especial celebración: la solemne Eucaristía con la posterior procesión y el lanzamiento oficial del Congreso Eucarístico 2016. Los decanatos llegarán en procesión y espero tener la alegría de recibirlos a todos con la emoción de un padre que espera con ansia a sus hijos para hacer fiesta con ellos.

Pido de modo especial a los Señores Curas Párrocos y a los Rectores y Directores de colegios y escuelas que hagan llegar esta invitación a todas las familias, para que la Plaza Independencia esté verdaderamente colmada, como nunca. 

Los católicos hemos sido invitados por el Santo Padre a ser discípulos misioneros que manifiesten al mundo la alegría del Evangelio. La fiesta de Corpus Christi es una peculiar ocasión para hacer realidad este pedido del Papa. No le fallemos a Jesús, a todos los espero.

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