Los celadores quieren un aumento del 100%

Cobran un básico apenas superior a $500 y dicen que “para dejar de ser indigentes” necesitan un sueldo de por lo menos $1.000.
El sueldo básico actual de un celador es de $516,40, el cual se presenta notablemente inferior frente a la línea que demarca la indigencia de los argentinos y que, según el Indec, es de $578,58 (medida en diciembre último). Por esa razón, estos trabajadores dicen que presionarán en las paritarias para se incremente “en un 100%” su sueldo y puedan llevar así su básico a $1.000.

La cuestión no será fácil de lograr, no sólo por el efecto que puede implicar duplicar un salario, sino también porque no son ellos los que defienden su postura. “Lamentablemente nosotros no tenemos posibilidades de asistir a las paritarias (que se inician esta semana), sino que dependemos de los delegados del Sute (Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación)”, indicó Miguel Sosa, secretario general del Sucend, la entidad gremial que nuclea a los celadores, que posee personería gremial, pero no personería jurídica, hecho que le impide sentarse a la mesa de negociaciones con el Gobierno.

El problema se basa en que, al ser otro sindicato el que “pelea” por los sueldos, generalmente, tal como lo entienden los no docentes, “los maestros dan prioridad a su arreglo”, relegando el reclamo de los celadores.

“Los docentes de Mendoza pedirían una suba mínima del 35%, pero eso para nosotros es insuficiente”, señaló Sosa, y detalló: “Queremos pasar de un básico de $516 a $1.000, remunerativo y bonificable”.

Un reclamo continuo

La actitud de estos trabajadores se basa principalmente porque en paritarias anteriores, los “arreglos” no han sido los esperados.

“El año pasado sólo nos dieron apenas $150, pagados en dos veces”, informó el gremialista y enfatizó: “Nuestra intención es presionar al Sute para que presione al Gobierno, porque siempre nos dejan sólo migajas”.

Además se lamentó: “Somos uno de los gremios que menos gana. Tenemos compañeros con 38 años de servicio que cobran sólo $1.500, mucho menos de lo que cuesta canasta básica total (casi $4.800 según mediciones privadas)”.

El gremio ve incluso que se aleja de otros sectores tradicionalmente postergados. “Hoy hasta los jubilados tendrán un haber mínimo de $1.200 y nosotros seguimos esperando”, continuó Sosa.

A presionar

El año pasado el Sucend mantuvo una carpa de protesta en la explanada de la Casa de Gobierno por casi cien días y según sus integrantes, “fue muy efectiva”.

De hecho, lograron entrevistarse con el director general de Escuelas, Carlos López Puelles y hasta con Celso Jaque, quien les prometió mejoras, aunque les pidió “paciencia” para dar soluciones.

“Nosotros confiamos en el Gobernador y en sus promesas, pero eso no quita que sigamos reclamando y presionando. Vamos a estar de forma permanente en las paritarias, para que los delegados del Sute logren lo que nosotros estamos pidiendo”, advirtió el líder sindical.

Hay otras reivindicaciones por las que pelean

Más allá de la coyuntura de un reclamo salarial en paritarias, los celadores tienen varios pedidos pendientes, los cuales también formaban parte de las reivindicaciones señaladas en la carpa que instalaron el año pasado.

“Principalmente queremos mejores condiciones de trabajo”, dijo Miguel Sosa, del Sucend, y enumeró: “También es necesaria la capacitación para muchos compañeros, un plan de vivienda que el Gobernador prometió y hasta nuevos uniformes para trabajar”.“En definitiva, lo que nosotros queremos es vivir mejor”, concluyó el dirigente.

Horacio Meilán

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