Miguel Ángel Longhi, de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción de Mar del Plata, dialogó con “el Retrato…” y afirmó que la Municipalidad está siendo “muy estricta” con la implementación de la ordenanza y que en caso de ser necesario podría concretarse una prórroga en su instalación definitiva. También dijo que en un futuro los teatros, exentos en la medida, deberán ajustarse a ciertos puntos de la normativa.
Desde ya, hace un tiempo que la Municipalidad viene realizando las respectivas tareas en la zona del centro, como también en otros sectores específicos. Pero también están los que se oponen a retirar sus marquesinas, los que han llegado hasta la justicia con su reclamo y los que piden una prórroga para que quede 100% establecido.
“Si bien ha tenido modificaciones, el Código ya está en vigencia. Que su aplicación corra a partir del 1 de noviembre no quiere decir que no se esté llevando adelante. Actualmente hay que gente que lo está adecuando y hay otros que han presentado recursos judiciales. Por ahora, nosotros no tenemos conocimiento de que haya habido soluciones favorables para el demandante”, manifestó al comienzo del diálogo con “el Retrato…”.
En ese marco, explicó que “muchas marquesinas instaladas nunca estuvieron autorizadas. Entonces, cuando el Municipio los intima nadie puede presentar un Recurso de Amparo sobre algo que nunca solicitó solicitar. Ese es el caballito de batalla por el cual la Municipalidad sale airosa”.
No hace mucho, el Colegio de Farmacéuticos criticó fuertemente al Código porque primero habían quedado exentos y ahora ya no. Posteriormente, el concejal radical Mario Rodríguez pidió una prórroga para su instalación definitiva. “El planteo debería estar enfocado a los aciertos y desaciertos de la ordenanza. Por eso mismo, hemos tenido reuniones con el Municipio charlando sobre las distintas cuestiones que se fueron sucediendo con el tiempo, varias de ellas que merecían ser analizadas”, dijo.
A continuación, aclaró la cuestión de los teatros. “Ellos están exentos, lo deja bien en claro la Ordenanza. También lo están los hospedajes. Pero en una parte del código se menciona que la Municipalidad irá adaptando los límites. Es decir, que en algún momento puede salir a la luz alguna resolución con respecto a la dimensión de los carteles”, remarcó.
A modo de análisis en general no tuvo drama en disparar que “todos sabemos que la ciudad presenta un grado de polución publicitaria excesivo en varios lados. Tal vez este Código se volvió extremadamente exigente”. Para luego hacer hincapié en aquellos que, una vez terminado el plazo, no haya cumplido con la ordenanza.
Y al respecto esbozó: “Quizás haya que recurrir a alguna prórroga, porque tampoco creo que haya mano de obra suficiente para arreglar tanta cartelería en poco tiempo. Igualmente, la Municipalidad no ha hablado de extender los plazos. Pero no hay que dejar pasar que las multas son bastantes caras, que rondarían los $3.500, según lo que estimo, si bien el que va a sancionar será el Tribunal de Faltas”.
En el final, a modo de cierre, confesó que “el Municipio tomó una actitud muy firme en cuanto a la aplicación del Código, donde muchos comercios ya se adaptaron. Por eso mismo no creo que esta ordenanza tenga muchas más adaptaciones”.

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