Hubo protestas del sindicato de publicitarios. Los trabajadores del sector hicieron uso de la banca 25. El radicalismo no apoyó la iniciativa y los monobloques no jugaron a favor del oficialismo. Vuelta a Comisión.
El expediente es uno de los más polémicos de la última parte del año y obtuvo el rechazo de los gremios y cámaras vinculados al ámbito publicitario, por el carácter restrictivo de la normativa. De esta forma, el Sindicato Único de Publicidad se manifestó otra vez tanto en las puertas del Palacio Municipal como dentro del recinto, donde los trabajadores ocuparon la banca 25 para dar a conocer su postura.
Desde las organizaciones antes mencionadas exigieron en diferentes y repetidas ocasiones que se les de intervención en la redacción de la nueva legislación que, entre otros puntos, plantea la eliminación de marquesinas y restringe el uso de cartelería en la vía pública. Las autoridades gremiales sospechan que los intereses de Florencio Aldrey Iglesias impulsaron el nuevo Código y denunciaron que como consecuencia de las modificaciones podría haber importantes pérdidas de fuentes laborales.
En cuanto a la forma en que se resolverá en el futuro esta cuestión en la sesión, se sabe que el bloque de la Unión Cívica Radical no apoyará al oficialismo. Sin embargo, algunos monobloques si darían su aval a Acción Marplatense para avanzar en este sentido, aunque durante este martes finalmente así no ocurrió.
Los números indicaban que sólo es necesario el voto positivo de un unibloque para que la bancada con mayoría en el Concejo consiga su cometido. Ya lo habían intentado sin éxito en otras oportunidades, pero las reuniones de la última semana con parte de la oposición hacían pensar que permitirían el avance legislativo del Código de Publicidad este martes. No fue así y a seguir esperando...
EL SUP DENUNCIA “INTERESES” ESPURIOS
El secretario general del Sindicato Único de Publicidad, Vicente Álvarez, aseguró hace algún tiempo a El Atlántico que el nuevo marco normativo podría convertir a la actividad en un “monopolio inaceptable” y, a su vez, “sujeto a la influencia de cualquier monopolio económico en concordancia con las autoridades de turno”. Como ya se ha dicho, el gremialista hace referencia a los trascendidos que indican que detrás de este proyecto se ponderan los intereses del empresario Iglesias.
Además de la pérdida de fuentes laborales –no sólo de las vinculadas directamente con la publicidad, sino también de las actividades afines- desde el gremio afirmaron que se pretende “suprimir distintas voces”.
En esta línea, Álvarez argumentó: “Si donde está la mayoría de la actividad comercial, cultural y veraniega de la ciudad -que es su principal industria-, va a haber una sola voz, entendemos que es un monopolio inaceptable que va a estar sujeto a la influencia de cualquier monopolio económico en concordancia con las autoridades de turno”.
Para expresar esta postura, el gremio junto a las cámaras se congregaron en las puertas del Municipio y dentro del recinto.

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