El mediocampista ecuatoriano realizará hoy su primera práctica junto al plantel del Taladro, aunque todavía no se firmaron los papeles. Se transformó así, después de Nicolás Domingo, en la segunda incorporación. Ahora, Banfield espera la llegada de refuerzos y la definición de la situación de Enrique Bologna.
La fría mañana marplatense encontró a los futbolistas de Banfield primero trabajando en el gimnasio que montó en uno de los salones del Hotel Provincial, donde se hospeda, y posteriormente fue hasta la cercana playa Bristol para hacer pasadas sobre la arena, divididos en grupos de acuerdo a las evaluaciones individuales previas que habían realizado los preparadores físicos.
Luego del almuerzo y el descanso, el plantel se trasladó por la tarde a las instalaciones del club Kimberley, donde pasadas las 16 inició un nuevo turno de trabajo, esta vez táctico.
Tras las llegadas de Cazares y Nicolás Domingo, Banfield necesita continuar reforzándose, pero las gestiones realizadas hasta el momento no han tenido la concreción deseada. Banfield cuenta con un plantel con muchos juveniles y apunta a jugadores de mayor experiencia.
"Hay que tener paciencia, pero nos sobra fe con el plantel y equipo que estamos armando. Vamos a seguir reforzando el plantel", consignó Eduardo Spinosa, presidente del club, en su cuenta de Twitter. "Todas las negociaciones en este fútbol son complejas y rebuscadas. Hay que meterle profesionalismo y creatividad", agregó en otro envío en la red social de los 140 caracteres.
Todavía no se resolvió la situación de Enrique Bologna, quien regreso de Uruguay tras haber jugado una temporada a préstamo en Peñarol y la intención de la dirigencia es que se quede en el club. Pese a que el arquero tiene contrato vigente con la institución, en paso de los días sin que el jugador viaje a Mar del Plata hace pensar que es difícil que se quede.

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