Con la puesta en marcha de la obra, la ciudad pone fin al basurero a cielo abierto, para reducir la contaminación del suelo, el aire y las napas del agua. El acto de inauguración estuvo encabezado por el Intendente Miguel Ángel Gargaglione.
En el exterior se ubican otros boxes, en este caso, destinados al material inorgánico, el galpón de los residuos peligrosos, la laguna de lixiviados y las oficinas destinadas a la administración, el personal y un salón de usos múltiples.
Los ocho empleados con que contará la planta trabajarán de lunes a sábado, cumpliendo 6 horas de labor, estimándose que diariamente se tratarán 8 toneladas de basura. En paralelo, el Equipo Interdisciplinario de Basura Cero realizó diversas acciones tendientes a la concientización de la población y la importancia de separar los residuos en origen.

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