Fracasó la instancia de mediación entre la empresa y la Municipalidad de Rivadavia. Ahora, decide la Justicia.
"Era la última instancia que tenían -dijo el intendente de Rivadavia, Elías Alvarez, sobre la audiencia de mediación- y ahora queda la puerta abierta para el desalojo. Nosotros tenemos mucho interés en que esto se solucione, porque es la única manera de darle una seguridad jurídica a los posibles inversores que estén interesados en el tema".
Para que se concrete el desalojo, es necesaria una orden judicial; como la causa recién esta semana volverá a la Justicia de Paz, todavía no hay resolución al respecto. Desde la empresa, sin embargo, otra fuente estimó que "todavía no está dicha la última palabra" y que el desalojo no es el único camino que queda.
El reclamo de la Municipalidad de Rivadavia se inició porque, según expresó Elías Alvarez, la empresa dejó de pagar hace tiempo el canon de alquiler (800 pesos mensuales) por el túnel de 200 metros donde funciona la champañera y que además es un punto de gran interés turístico. Precisamente, el interés del municipio es liberar la cava para poder ofrecer su explotación turística junto con la hostería ubicada en la misma zona, cuyo concesionario también tiene una deuda de varios años (ver aparte). "Hay propuestas muy buenas, pero no podemos concretar nada si primero no resolvemos la situación jurídica de los dos lugares. Eso no quiere decir que se liberen de lo que deben: tanto en el caso de la cava como en el de la hostería, hay causas abiertas por separado para reclamar el pago de los años de alquiler que deben sus concesionarios", aseguró Alvarez.
Además de ser un punto de atracción muy importante para el turismo, la cava es un lugar privilegiado para la elaboración de champañas, por la ausencia de luz y la temperatura reinante. Desde el año 1996, funciona en ese lugar la champañera Cavas de Zonda, la única en América que tiene por techo natural la montaña.
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