El jefe de gobierno, que convocó al 18A para oponerse al paquete de leyes de la reforma judicial que impulsa el Gobierno, había intentado frenar las medidas cautelares con una ley. En tanto que los legisladores kirchneristas presentaron más de 30 amparos contra el gobierno porteño desde que el ingeniero asumió en 2007.
El jefe de gobierno porteño fue uno de los primeros dirigentes de la oposición en convocar a la marcha del 18A para protestar contra el paquete de leyes que forman parte de la reforma judicial impulsada por el kirchnerismo. El líder del PRO fue además uno de los políticos que se sacó la foto ayer en Tribunales protestando contra los proyectos del Gobierno.
En el año 2009, harto de que la Justicia Contencioso Administrativa le frenara obras por la presentación de amparos, Macri impulsó un proyecto para frenar automáticamente las medidas cautelares con una sola apelación.
En 2010, el macrismo insistió a través del legislador Cristian Ritondo con un proyecto para restringir el plazo de las medidas cautelares. Ambas iniciativas nunca se convirtieron en ley.
Es por eso que ayer debió salir a aclarar que el PRO había presentado proyectos similares al del kirchnerismo en la Legislatura porteña. Aunque trató de argumentar que en la Capital Federal “es distinto porque se usa para trabar obras”.
Contradicción K
Los legisladores kirchneristas también entraron en una contradicción, puesto que ahora deben apoyar un proyecto del Gobierno nacional pese a que durante la gestión de Macri en la Ciudad presentaron más de 30 medidas cautelares contra el gobierno porteño.
La legisladora Lubertino presentó al menos siete amparos contra el gobierno porteño: contra el Metrobús Sur y el de la avenida 9 de Julio; para impedir la suspensión de la línea A del subte para frenar el cierre de la Confitería Richmond; para frenar el aumento de peajes y por la construcción del nuevo puente Roca-Patricios”.
Su compañera de bloque, María Rachid, presentó al menos 4 amparos. Entre ellos, el que buscó invalidar la resolución del Ministerio de Salud que reglamentó en la ciudad de Buenos Aires la atención de los abortos no punibles y el que pidió proteger los vagones históricos de la línea A. Francisco “Tito” Nenna, en tanto, logró revertir con un amparo en 2011 un DNU de Macr que imponía sanciones a quienes impidieran la circulación de diarios.
La legisladora María Elena Naddeo, perteneciente al bloque de Aníbal Ibarra y por ende al interbloque K, presentó unos 8 amparos. Uno mantiene frenada la construcción del Centro Cívico de Barracas, la obra que Macri quería construir como vidriera de su segundo mandato. Su ex compañero de banca, Eduardo Epszteyn, presentó una decena de amparos desde el inicio de la gestión macrista.
El propio Juan Cabandié, titular del interbloque K, presentó un recurso de amparo contra Cablevisión y el Gobierno de la Ciudad para que la prestadora de televisión por cable del Grupo Clarín suprima el tendido aéreo en la zona del centro y del casco histórico.




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