Cautela oficial al hablar de aumento salarial, pese a la presión gremial

Cautela oficial al hablar de aumento salarial, pese a la presión gremial
El gobernador Beder Herrera reconoció por estas horas la necesidad de brindar una nueva mejora a los estatales, pero alertó respecto de que la recaudación que está teniendo Nación durante este 2013 no es la mejor, lo que complica a La Rioja que depende exclusivamente de la coparticipación federal.
Por estas horas, el gobierno provincial confirmó que estudia alternativas para poder brindar un aumento salarial en un futuro no muy lejano, pero al mismo tiempo pidió responsabilidad respecto de los reclamos o expectativas que tiene el sector gremial, principalmente el disidente, sobre el proximo incremento de haberes a los empleados públicos riojanos.

El encargado de hacerlo fue el gobernador Luis Beder Herrera, quien pidió por el momento no establecer porcentajes al advertir que “a todos (los estatales) les deberíamos aumentar los sueldos, pero es lo que hay. Enero fue bueno en recaudación pero febrero viene para atrás”.

Puntualmente se refiere a la coparticipación federal, de la cual La Rioja es ultra dependiente para financiar su gasto público y poder programar aumento de sueldos. Esto se suma a que La Rioja aún no logró cerrar un nuevo acuerdo con el gobierno nacional para que le aumente los 450 millones de pesos en concepto de fondos extracoparticipables que está congelado desde hace dos años.

La expectativa de la administración Beder Herrera es obtener al menos en fondos extras unos 600 millones de pesos durante el presente año, cuestión que parece difícil, debido a que la desfazada política de inversión en planes sociales y en otros aspectos del gasto público comienza a poner en aprietos a la Casa Rosada, que gasta más de lo que genera y empieza a cerrarle el grifo como un manotazo de ahogado a las provincias.

El año pasado, el gobierno riojano dio tres aumentos para sumar un 27% de incremento a lo largo del año, que ubicaron el salario mínimo de bolsillo en los 2.824 pesos, con quincenita incluida. Pero desde que arrancó el 2013 los gremios, principalmente los disidentes, reclaman una mejora del 30% al 35%, cosa que parece difícil de que se cumpla.

En ese marco, Carlos del Giorno, titular del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM), exigió a Beder Herrera que se convoque a todos los gremios que representan trabajadores públicos a una mesa salarial, con el fin de evitar que la ‘Casa de las Tejas’ disponga de aumento de haberes de forma unilateral.

“Los gremios disidentes queremos que nos atienda el gobernador antes de salir a la calle para pedir lo que es nuestro”. El último pedido de audiencia ingresó en enero. Sin embargo, Del Giorno aseguró que no fueron atendidos y prometió “poner un pedido por mes” hasta lograr una entrevista con el primer mandatario riojano.

Para Del Giorno “hay plata en las arcas de la provincia” para brindar un aumento de entre 30% y 35%, pero destacó que este dinero “cae por unos agujeros negros llamados SAPEM”, cuestión que el gobierno niega, ya que ve en las empresas estatales un fuente de generación de ingresos indispensable para la provincia en el mediano y largo plazo.

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