A causa de las lluvias se detectaron más agrietamientos en el interior loretano

A causa de las lluvias se detectaron más agrietamientos en el interior loretano
Penetraron un camino alternativo entre el domicilio de la familia de Carlos Silva y una represa. Son profundas y tendrían la misma dirección que las detectadas anteriormente.

Las voces de preocupación a causa de la aparición de grietas, descubiertas la semana pasada por EL LIBERAL mediante un recorrido por el interior loretano, no dan respiro. Muy por el contrario la apuesta se redobló debido a que se avivaron este fin de semana al registrarse precipitaciones que cayeron en el lugar.

A los problemas en las fisuras que deterioraron el camino vecinal y en las represas de Alto Bello y San Ramón se deben sumar el dramatismo que viven algunas familias de esta zona, que no le encuentran explicación científica a este hecho que va más allá de lo llamativo.

Una de ellas es el hogar de Dolores y Carlos Silva quienes luego de la fuerte tormenta del domingo a la madrugada vieron aparecer nuevas grietas cerca de su casa. Ellos viven con sus hijos en el paraje San José, situado a casi 10 kilómetros al sur de Laprida, departamento Choya.

Desde su casa a la represa –que cuenta con un importante caudal de agua- hay una distancia de 300 metros. En la mitad de ese recorrido no se puede evitar observar cómo el suelo acusa este fenómeno, casi sin respuesta. Las grietas cuentan con una profundidad cercana a los 2,50 metros y un ancho de 0,50 centímetros una medida mayor a las encontradas en la región. Va en distintas direcciones, incluso se internaliza monte adentro, aunque se presume con la orientación detectada la semana pasada.

Interrogantes y proyecto

“¿Y qué dice la gente que entiende de esto? ¿Es normal que pasen estas cosas?” Fueron los primeros interrogantes de asombro de Dolores, quien ofreció de manera gentil la atención periodística.

Luego le puso aún una mayor carga de dramatismo a la situación.

“Nosotros lo vemos como muy extraño y nos causa mucha preocupación. Dicen que puede ser por las lluvias, pero antes también llovía, pero no pasaba nada de esto. A nuestra familia le da un poco de temor lo que nos pasa”.

Por lo pronto los Silva trabajarán para ver la forma de encontrar alguna vía de solución a este agrietamiento.

Con relación a esto comentó “Por suerte no nos afectó la represa, pero nuestra pensamiento es que debemos cerrar como sea esos grandes pozos, pues tenemos nuestros animales como cabritos o yeguarizos que siempre van hacia la represa y pueden caer en esos lugares y se nos haría muy difícil sacarlos de allí. Mi marido junto con mis hijos trabajarán para compactarlas”.

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