Catamarca en el mapa festivalero

Catamarca en el mapa festivalero
Una Fiesta Popular es un hecho cultural colectivo que evoca un ser o un acontecimiento sagrado o profano a través de ceremonias, rituales, festejos o actos conmemorativos. La fiesta es transmitida por tradición, tiene permanencia y evoluciona en el tiempo, y la sociedad que la celebra la dota de significados.

Por su parte, un Festival es entendido como un acontecimiento artístico o folclórico que rescata y difunde expresiones culturales y tradiciones populares. Fiesta o festival, sean éstos artísticos, folclóricos, patrios o religiosos, siempre se trata de una celebración colectiva, en donde las creencias, valores, sabores, memoria e historia local salen a relucir con ritmo festivo.

De ahí el significativo valor cultural de estas celebraciones, las cuales, desde la “Convención para la salvaguardia del patrimonio mundial inmaterial”, adoptada por la Conferencia General de Unesco en 2003, son consideradas como parte central del patrimonio inmaterial de un pueblo.

Conjuntamente a su trascendencia cultural, las festividades populares contribuyen de manera directa a la economía cultural, ya que en toda fiesta los elementos propios de las celebraciones o actos conmemorativos se entremezclan con actividades asociadas, como por ejemplo presentaciones, exposiciones, concursos, bailes, festivales gastronómicos, venta de artesanías, reinados de belleza, juegos pirotécnicos y cabalgatas.

Además, en muchos casos, se constituyen como fuertes atractivos para el turismo cultural. Por todos estos motivos, las fiestas populares son materia de interés para la cultura, el turismo y la economía.

En Argentina

Recientemente, el Sinca (Sistema de Información Cultural de la Argentina), a través de sus enlaces provinciales, realizó un relevamiento nacional de festivales y fiestas populares. A partir de esta información, hoy es posible saber que anualmente se desarrollan en el país cerca de 2.700 celebraciones.

Además es destacable que, a diferencia de otras expresiones culturales, las fiestas y festivales están presentes en la mayoría de las localidades del país, siendo una de las pocas manifestaciones culturales presentes en ciudades pequeñas y pueblos rurales.

Las más festejadas

Más allá del fuerte alcance federal de las celebraciones populares, es posible observar diferencias entre provincias en lo que hace a la cantidad de celebraciones y sus características principales.

La provincia de Córdoba se destaca como el distrito que registra la mayor cantidad de festejos (casi 700 celebraciones anuales), mientras que aparecen en segundo lugar de importancia cuantitativa Salta, Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires, Catamarca y detrás Santa Fe, Formosa y Jujuy.

La enorme cantidad de fiestas que se desarrollan anualmente en el país, presenta una amplia diversidad en cuanto a características. El motivo de la celebración, las actividades que involucra, la cantidad de gente que participa, el tiempo que lleva organizarla, la visibilidad que adquiere y su permanencia en el tiempo.

Así, el variado repertorio de celebraciones argentinas incluye las tradicionales fiestas de la Vendimia o la Pachamama y masivos festivales como el de Cosquín o Jesús María y en esa misma línea se puede ubicar también la catamarqueña Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Todo tipo de fiestas religiosas, en general en honor a santos de la iglesia católica, y un sinnúmero de celebraciones vinculadas con la historia o la producción local.

Con la intención de perfilar esta heterogeneidad, el Sistema de Información Cultural de la Argentina realizó una clasificación general de las fiestas de acuerdo con el motivo de la celebración. En tal sentido se crearon seis grandes categorías. Por un lado se reconocen aquellas festividades cuya motivación es celebrar alguna expresión artística, como el canto, la danza, la poesía, el cine o el teatro.

Se distingue, finalmente, un motivo de celebración que se vincula a lo productivo, es decir, a la producción económica que caracteriza a la localidad.

De acuerdo con esta clasificación es posible observar entonces que la categoría religiosa es la que presenta la mayor cantidad de celebraciones, con un 36 % del total. Muy de cerca, las festividades de tipo cívico representan el 32 %, seguidas por aquellas de índole productiva con 16 %, las artísticas con 9 % y, finalmente, las fiestas folclóricas con un 7 %.

Calendario

La información recabada por el Sinca permite asimismo identificar la fecha en que se desarrollan las fiestas y festivales populares de la Argentina. Si se analiza esta información agrupada de acuerdo con las cuatro estaciones climáticas, es posible observar que casi el 60 % de las celebraciones se desarrolla en épocas más templadas como son el verano y la primavera, lo cual probablemente también esté asociado al trimestre que va de diciembre a febrero, donde se concentran el mayor número de días de receso. En cambio, durante el otoño, donde prácticamente no hay períodos de descanso, se desarrolla la menor cantidad de festejos anuales.

La catamarqueña Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, cuya 43º edición se llevó a cabo del 12 al 21 de julio pasado, se consolida cada año como la fiesta cultural por excelencia durante la temporada de invierno en la República Argentina.

Este año, solo al salón mayor del Predio Ferial Catamarca donde tiene lugar el Festival Mayor, ingresaron unas 39 mil personas que además recorrieron las muestras artesanales, productivas y artísticas en general, a lo largo de las diez noches que duró la fiesta.

Cabe recordar también que en su edición 2012, la Fiesta del Poncho superó el récord de convocatoria al ser visitada por 380.000 personas (un 10 por ciento más que en 2011).

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