Catalina Hornos festejó sus 30 años dando amor en Santiago

Catalina Hornos festejó sus 30 años dando amor en Santiago

Dejó su cómoda vida de Recoleta en Buenos Aires para ayudar a los más necesitados cuando descubrió sus realidades.

Catalina Hornos, una joven psicopedagoga y psicóloga, que con 23 años decidió que su lugar de trabajo no era su Buenos Aires natal, sino la extensa Diócesis de Añatuya, ciudad en la que basó su Asociación Civil Haciendo Camino, para brindarles a los niños más necesitados una oportunidad para crecer saludables y felices.

Catalina, se hizo cargo del hogar de niños judicializados “El Refugio”, hace tres años.

Hace poco cumplió sus 30 años de vida, y su compromiso sigue afianzándose. Estuvo en la provincia de Tucunán dando charlas para motivar la solidaridad entre chicos y grandes.

En una entrevista que concedió al diario La Gaceta de la vecina provincia, comentó que se dio cuenta de que lo suyo era la solidaridad, cuando asistía al secundario en el colegio Mallinckrodt. “Nos llevaban a visitar hogares de ancianos, pero también lo hacía con mis amigos. A los 21 años terminé la carrera de psicopedagogía y me fui a Añatuya a colaborar con una escuela albergue del obispado; allí conocí a la comunidad. Luego volví a Buenos Aires, se sumaron otros, al final fuimos ocho que empezamos a juntar fondos”, contó.

Recordó que el programa tiene “seis centros de prevención de la desnutrición en Añatuya, Monte Quemado, Herrera, Colonia Dora, Capital y Suncho Corral, y un hogar de niños judicializados (31 chicos); y estamos abriendo un centro nuevo en Taco Pozo, en el Chaco. La idea es abrir centros en los lugares más desprotegidos, preferentemente donde hay desatención en salud. Hacemos foco en el rol de la mamá y la primera infancia. Después de un diagnóstico de cada lugar decidimos si tiene sentido instalarnos”.

Catalina destacó que en el accionar del programa “se hace foco en la nutrición de los niños a través de la educación de las mamás y las embarazadas, la capacitación en oficios (las mamás hacen productos y venden, aprenden peluquería y manualidades) y en salud (ginecología, pediatría, odontología y otras especialidades). Trabajamos con Conín y el Cesni en investigación”.

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