El dirigente dijo a Hoy que lo movilizan dos objetivos principales: organizar una universidad popular y enfrentar al kirchnerismo desde la capital bonaerense. La pregunta del millón es si lo acompañará su ex pareja, Nina Peloso.
Pasaron las Fiestas y en enero último regresó a La Plata para reclamarle el pago de becas y la generación de puestos de trabajo a la administración Scioli. Como se ve, su presencia es frecuente; pero se volverá cotidiana si todo marcha según lo planeado y fija su residencia en Tolosa.
"Es una buena posibilidad", dijo el líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), y al ser consultado por Hoy explicó que su mudanza se fundamenta en dos objetivos: ayudar personalmente en el armado de una universidad popular, y pelear contra el kirchnerismo desde el corazón de la Provincia.
Tolosa es, al mismo tiempo, la localidad en la que creció la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. "Sí -dijo Castells- pero La Plata es una de las ciudades en las que más rechazo generan ella y su esposo".
Con vodka
"La pobreza ha crecido mucho y si los K -en realidad, Néstor- dijeron que van a quedarse hasta 2020 es porque ese día desayunaron con vodka", dijo este dirigente que ha realizado huelgas de hambre, ha sido detenido -la última vez por su intento de ingresar con fines de protesta a una sucursal del Banco Nación- y que ha marchado por infinidad de ciudades con el consecuente fastidio para los automovilistas.
Es más, hasta llegó a inaugurar un comedor comunitario en Puerto Madero, que luego fue clausurado por la Justicia porteña.
El lunes último, Castells participó de la inauguración de una universidad popular en Castelli (El Impenetrable, Chaco) y vino convencido de que podrá hacer lo mismo en Tolosa.
"Ya hemos hablado con gente del Municipio", dijo, y agregó que la idea es formar apicultores, técnicos electricistas, operadores de PC, analistas de sistemas y enfermeros, entre otros. "Las clases van a ser para muchachos y grandes y no van a tener que pagar nada, porque no estamos de acuerdo con que la educación sea una mercancía", exclamó.
Claro que para eso deberá resolver algunas cuestiones, como el sueldo de los docentes y la sede académica. Aunque, según dijo, ya la tiene.
La pregunta es si también vendrá Nina Peloso, ya que hasta donde se sabe han decidido tomar caminos separados. "También es una posibilidad", dijo aunque con tono más cortante, como para desalentar cualquier intento de volver a preguntarle sobre la cuestión.
Sus allegados dicen que desde Tolosa intentará fortalecer el armado político para dar batalla en los meses previos a las elecciones. Por lo que se ve, soplan vientos de protesta ¿Qué dirá Scioli a todo esto?


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