Un empleado de la Cooperativa de Electrificación Rural “Norte Chaqueño”, murió electrocutado este miércoles por la noche, cuando trabajaba en la zona rural intentando restablecer el servicio eléctrico que había sido afectado por la fuerte tormenta.
El hombre recibió una descarga eléctrica de un cable tirado en el piso que había sido desplazado con la caída de un poste de luz, como consecuencia del fuerte viento. Según informó la policía local, personal de la Comisaría y profesionales del gabinete científico se constituyeron en el lugar al tomar conocimiento, alrededor de las 23,30.
Alivio en la zona rural cercana a Castelli con una importante lluvia que rondó entre los 50 y 120 milímetros promedio. En el Malá alcanzó a 80 milímetros
Al llegar, se encontraron con el cuerpo sin vida al costado del camino de Fabían Rolhaiser. Allí también se encontraba su compañero de equipo, quienes se habían trasladado al lugar a raíz de reclamos de usuarios del servicio eléctrico rural.
Según relató el otro empleado, la desgracia ocurrió cuando se prestaban a iniciar los trabajos para levantar el poste caído, sin advertir la existencia de un cable con energía, que lamentablemente le provocó la muerte inmediata.
Lluvias
Entre la tarde del miércoles y la madrugada del jueves, 72 milímetros de lluvia cayeron en esta ciudad, generando grandes beneficios para la población, tanto urbana como rural. Las precipitaciones comenzaron durante la siesta del miércoles con un registro de 50 milímetros y continuaron durante la madrugada del jueves con tormenta eléctrica, que incluyó caída de granizo y una lluvia de 22 milímetros.
En Castelli cayeron 72 milímetros en el miércoles y la madrugada del jueves.
La lluvia alcanzó de manera irregular en los distintos parajes cercanos a Castelli, produciendo registros entre los 50 y 120 milímetros, lo cual significa un gran alivio, especialmente en el campo donde padecían las consecuencias de la sequía.
En la ciudad sirvió para recargar los reservorios municipales que son utilizados por muchos productores que acarreaban agua para sus animales. Sin embargo, muchos barrios se vieron afectados por el mal estado de los sistemas de drenajes que los dejó anegados por algunas horas.
En la zona norte del Departamento General Güemes, la lluvia ha sido escasa, siendo la región más castigada por la sequía, donde aún permanecen los principales reservorios secos.
En Miraflores se registraron 25 milímetros mientras, más al norte, como en Fuerte Esperanza, la lluvia apenas alcanzó los 5 milímetros. De esta manera, la emergencia hídrica no cesa en el norte de la provincia, aunque con cierto alivio para Castelli y parajes cercanos.
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