23 casos de bebés abandonados, maltratados, sustraídos o asesinados

23 casos de bebés abandonados, maltratados, sustraídos o asesinados
El número indefenso. Esa es la cifra de estos casos en lo que va del año en Córdoba. Repasamos las historias más resonantes.

02/09/2012 00:00

Por Alejo Gómez

De por sí, los casos que involucran a bebés o niños causan mayor impacto social dada la indefensión ajustada en un cuerpito que nada puede hacer para evitar la golpiza o el abandono. Ni siquiera comprenderla.

En los últimos meses, uno de los “tópicos” informativos en Córdoba fue el hallazgo de bebés abandonados en la calle, bebés golpeados e incluso bebés asesinados. Y muchas de esas historias se vuelven inagotables en la prensa, dado el absoluto consenso social en la necesidad de evitar estos ataques y en el inquebrantable derecho que tienen los recién llegados de crecer en un ambiente protector.

Por ello es que, de enero a esta parte, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia de la Provincia (Senaf) ya intervino en 23 casos en toda la provincia. Un número que, de acuerdo con el titular de la Senaf, Alberto Reinaldi, se divide entre los bebitos abandonados en hospitales (16 casos), bebitos abandonados en la calle, bebitos sustraídos o robados y bebitos golpeados o asesinados.

Abandono. “Entre los casos de mayor repercusión de niños dejados en la calle, tenemos los de Genaro y Benjamín. En ellos hay un componente grave dado que fueron dejados en lugares que, para la salud de un niño, representan un riesgo mayor que en el caso de los bebés dejados en hospitales. Hay una diferencia sustantiva sobre el riesgo de vida cuando el pequeño cae en manos de enfermeras, que cuando queda expuesto a su suerte en la calle”, explicó Reinaldi.

Si bien en la mayoría de los casos prestaron ayuda las familias acogedoras, “el trabajo de la Senaf apunta al refortalecimiento familiar” y de allí que casi todas las familias biológicas de los pequeños están actualmente en trámites –con el Ministerio de Desarrollo Social y con la Justicia– para recuperarlos.

Tal el caso del niñito de 1 año, oriundo de la ciudad de Alta Gracia, que desde hace más de tres semanas se recupera en el Hospital de Niños por las tremendas golpizas de las que fue víctima (tremendas golpizas que tienen en prisión a la madre y a su concubina): “Ese niño, por ejemplo, está bajo nuestro cuidado mientras se investiga al resto de la familia para determinar si está en condiciones de recibirlo. Si esos familiares no están vinculados a la problemática inicial o al delito, se comienza a trabajar con la posibilidad de entregárselos una vez que ese pequeño sea dado de alta, siempre bajo el control del Ministerio y la Senaf”.

En este sentido, Reinaldi fue claro: “No se les puede negar la restitución del bebé a miembros de una familia que no están involucrados con el abandono o la golpiza del niño”.

El cuidado. Hasta que eso sucede, entran en juego las familias acogedoras, que se presentan “en un 80 por ciento del territorio de la provincia” a través del programa Familias para familias, lo que demuestra “la gran cantidad de personas dispuestas a entregar un ambiente contenedor a los nenitos judicializados” hasta tanto se resuelvan sus situaciones.

Las familias acogedoras –que, por decir algunos casos, hoy están a cargo de Benjamín y Genaro– saben de antemano “que sus ayudas son transitorias, dado que el objetivo es que los niños queden en familia y no encerrados en una institución”, pero que en ningún caso pueden adoptarlo. Mientras los pequeños están con una familia acogedora, se va resolviendo la situación judicial y posteriormente se define “si regresa con la familia biológica o si entra en estado de adoptabilidad”.

¿Y qué sucede con los casos donde los niños son asesinados? En Córdoba hubo tres en lo que va del año, y supuestamente en estas situaciones la Senaf no debería intervenir dado que ya no se puede proteger la integridad del pequeño. Sin embargo, sí interviene cuando quedan “en situación de conflicto familiar” uno o varios hermanos de la víctima, con lo que se intenta evitar otra tragedia.

De esta manera, la Senaf intervino en los tres casos de niños asesinados (en barrio Pueyrredón, en la localidad de Pilar y en la ciudad de Jesús María).

Claro que la investigación penal sobre el responsable de los homicidios queda en manos de la Justicia. La Senaf se concentra únicamente en la prevención y cuidado del menor.

Repasamos, ahora, las historias más resonantes en lo que va del año.

Clínica clandestina

En julio, un bebé fue encontrado con vida en el interior de una bolsa de basura frente a un jardín maternal de barrio Los Eucaliptos, en el sureste de la Capital. La Justicia abrió una línea investigativa dado que presume que el nene, de nombre Genaro, tiene vinculación con una clínica de abortos clandestina que fue allanada por esos días en barrio Juan B. Justo, al noreste. Hay un detenido por este caso: el obstetra Spiro Antonio Dellisanti. La historia habría sido así: una mujer de 24 años acudió a la “clínica” de Dellisanti, presuntamente para vender a su bebé. La mujer habría pactado la venta por un valor de 20 mil pesos, pero la clínica finalmente fue allanada y Dellisanti, arrestado. Al día siguiente del allanamiento, un bebé fue hallado en Los Eucaliptos. La posible vinculación entre el hallazgo del bebé y el cierre de la clínica clandestina comenzó a ser barajada cuando una mujer acudió espontáneamente a la Justicia y dijo ser la hermana de la madre de Genaro. El pequeño está con una familia acogedora.

Apuñalado al nacer

En marzo, una dura historia, ocurrida en el Hospital Misericordia, tuvo como protagonista a una mamá adolescente de apenas 14 años. La jovencita acababa de dar a luz a su bebé en barrio Residencial Santa Rosa y le habría provocado heridas con un cuchillo en el cuero cabelludo, cara y tórax. En ese momento la encontró su abuela, quien logró detenerla y llamar al servicio médico 107. El pequeño fue atendido a tiempo y sobrevivió. De acuerdo con lo informado en su momento, el bebé nació con tres kilos y sufrió “múltiples heridas, las cuales se encuentran en el cuero cabelludo principalmente, en su cara y tórax. Pese a ello, no se encuentra en riesgo su vida”, explicó el director del Misericordia, Fernando Ulloque. La agresora, en tanto, fue asistida por médicos, psicólogos y asistentes sociales.

Hallado en San Vicente

En el marco de allanamientos policiales a fines de julio (presuntamente vinculados a la prostitución), la Policía rescató en barrio San Vicente a un bebé de 4 meses que estaba en poder de una mujer que al parecer no era su madre y no pudo demostrar el vínculo. Esto fue apenas días después del caso Genaro, por lo que rápidamente se comenzaron a investigar pistas que también conectarían al niño de San Vicente con la “clínica” de Spiro Dellisanti. “La línea clara de investigación llevó al domicilio de esta criatura, que era cuidada por una persona que no era su mamá, y que habría sido contratada para cuidarlo”, dijo el fiscal del Distrito 3, Turno 7, Raúl Garzón. El pequeño está ahora con una familia acogedora.

¿Intentó sustraerlo?

La semana pasada se conoció que el fiscal de Villa Dolores Sergio Cuello imputó a una asistente social de esa ciudad de Traslasierra por el delito de “sustracción de menor”. Al parecer, la mujer habría sustraído al nene para dárselo a una madre sustituta, dado que la madre biológica sufría depresión posparto y se negaba a amamantarlo. El contexto: la familia biológica es de escasos recursos. Intervino la Senaf y el pequeño fue entregado a su abuela.

Mejora en el hospital

Uno de los episodios más comentados ocurrió en agosto en la ciudad de Alta Gracia, y tuvo como víctima a un bebito de 1 año que, según precisó en su momento el director del Hospital de Niños, Néstor Perotti, “sufrió lesiones en el sistema nervioso central, abdomen, hemorragias, lesiones, ruptura de bazo, fractura de costilla y contusión pulmonar”, por lo que “quedó en terapia, con soporte de respirador”. El fiscal de Alta Gracia Emilio Drazile ordenó el arresto de la madre y de su pareja (también una mujer) por el feroz maltrato y las imputó por el delito de “homicidio calificado por el vínculo en grado de tentativa”. Ambas están en prisión. Según las primeras investigaciones, las últimas personas con las que estuvo el pequeño fueron ambas mujeres. El pequeño corría riesgo de muerte, pero con el paso de los días fue mostrando una notable mejoría que incluso llevó a que la semana pasada lo trasladaran a una unidad de terapia intermedia. “Es muy alegre, sonríe, está de buen humor. Nos sorprende a todos”, se alegró Perotti, para luego aclarar que el niño “no está cerca de recibir el alta médica”, pero que ya superó prácticamente todos los inconvenientes que presentaba. “El único riesgo en este momento es el infeccioso, pero es un riesgo menor”, explicó. El niño tiene hermanitos que están al cuidado de una abuela. Al bebé lo cuida la Senaf.

Soy Benjamín

“Me llamo Benjamín y tomo 60 mililitros de leche cada seis horas”. La carta estaba junto a un bebé de aproximadamente un mes que fue abandonado a fines de julio adentro de una caja, bien abrigado, en las inmediaciones de la iglesia Santo Domingo, en pleno centro de la ciudad. La carta con los datos del bebé estaba entre la mantita que lo abrigaba. La mamá explicaba, también, que lo abandonaba por no poder alimentarlo. Pese a que pesaba 2,800 kilogramos, un poco por debajo de lo esperado para un niño de esa edad, Benjamín estaba en buen estado y fue entregado poco después a una familia acogedora que lo tiene mientras se decide qué ocurrirá con sus padres. Sucede que, al día siguiente del abandono del niño, un hombre de nombre Adrián Sosa se presentó en la Justicia y aseveró ser el padre. “Yo quiero tener a mi hijo, por eso he pedido el ADN, me he sacado sangre para volver a tenerlo conmigo”, sostuvo. Pero la cosa no terminó ahí: también se presentó la supuesta madre de Benjamín, quien dijo a la prensa estar “arrepentida”. y que lo abandonó porque se sintió “sola y desprotegida” para cuidarlo. La mujer, oriunda de Santiago del Estero, aseveró que se quedó mirando en la Galería Santo Domingo “hasta que alguien lo levantó” y luego se fue a Santiago del Estero, pero se arrepintió y volvió a Córdoba a buscarlo.

Tres homicidios brutales

El primero fue en abril: la Policía halló muerto a un bebé de 3 meses en barrio Pueyrredón. El cuerpo estaba dentro de una bolsa, en el interior de un contenedor ubicado en Bulnes al 3000. La madre, Etelvina Pedroza (31), fue imputada por el delito de homicidio agravado por el vínculo y, según se supo en las últimas horas, será juzgada antes de fin de año en la Cámara 9ª del Crimen. En principio, la mujer dijo que se lo había robado, lo que posteriormente se descartó. En caso de ser hallada culpable, recibirá la pena de prisión perpetua.

En julio, el cadáver de una beba fue encontrado en un basural de Jesús María. Un hombre que extraía áridos se acercó a una caja que desprendía olores nauseabundos y vio un cuerpito. La autopsia arrojó que se trató de un homicidio. En el lugar había rastros y huellas de que habían intentado enterrar los restos, pero no lo lograron. Por el momento no hay sospechosos arrestados.

A fines de agosto, una pareja que pasaba por el basural de Pilar encontró el cadáver de un recién nacido, un varón de dos días. Estaba desnudo, boca abajo. La División Homicidios todavía investiga el caso.

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