El caso del “Rubio del pasaje” sigue abierto

El caso del “Rubio del pasaje” sigue abierto
Cayeron dos hermanos de Maldonado por el presunto crimen y un empleado municipal por la cremación. Creen que participaron otras personas.

Es uno de los casos más emblemáticos de la democracia. Facundo Rivera Alegre (19), “el Rubio del Pasaje”, desapareció la madrugada del 19 de febrero de 2012. Este miércoles, el fiscal de la investigación, Alejandro Moyano, informó en conferencia de prensa que hay tres hombres detenidos por el presunto homicidio y cremación del cadáver de “el Rubio”.

Más allá de estos arrestos, cabe preguntarse: ¿Es posible “desaparecer” un cuerpo sin dejar rastros ni testigos? ¿Se puede lograr sin la complicidad, el conocimiento o los vínculos con poderes estatales?

El fiscal Moyano asegura tener “un caudal de pruebas importantes” –que incluirían escuchas telefónicas y el aporte de “buchones”– para aseverar que Facundo fue asesinado en barrio Maldonado la misma madrugada de su desaparición, cuando intentó comprar 50 gramos de cocaína con 100 pesos falsos en la casa de María del Carmen Reartes, conocida en el barrio como “La Colela” y sindicada por la Policía como presunta narcotraficante.

“El Rubio” habría peleado con dos hijos de “La Colela” y fue derribado de un disparo. El presunto autor del balazo tiene 17 años y es uno de los detenidos junto con su hermano, Pablo David Rearte (29), y un empleado municipal identificado como Aldo Marcelo Monje (35).

Según el fiscal, el cadáver fue enterrado en una barranca de la zona y exhumado nueve meses después, en noviembre, para ser cremado en el cementerio San Vicente dado que la Policía practicaba allanamientos en la zona. De ser cierta esta hipótesis, no habría posibilidad de encontrar restos.

De acuerdo con la causa, el empleado municipal detenido habría participado en algunas oportunidades en la cremación irregular de cadáveres en San Vicente. Por “cremación irregular” se entiende haber desintegrado restos sin la correspondiente autorización municipal, a cambio de dinero. Una práctica que ha sido denunciada –y documentada– muchas veces en el cementerio del este capitalino.

Pero desde la Justicia se entiende que Monje no habría actuado solo en el manejo del horno. De allí que fuentes de la Fiscalía confiaron que la investigación “está abierta” y apuntaría hacia la presunta responsabilidad de otros empleados en el cementerio.

“De la exhumación y el traslado del cadáver de Facundo al cementerio no tengo dudas. El cuerpo estaba en una bolsa y por eso no los afectó la descomposición”, aseveró Moyano. Lo que ocurrió en el cementerio es lo que siembra dudas: ¿Quién utilizó el horno? ¿Fue más de una persona? ¿Hubo complicidad de algún empleado de jerarquía? ¿Qué pasó con el policía que supuestamente vigila el uso del crematorio?

El subsecretario de Gobierno municipal, Sergio Piguillém, explicó que desde mediados de noviembre pasado funciona un horno “de última generación, con registro automático de cremaciones, por lo cual no pudo haber sido operado por un empleado no capacitado”. Sin embargo, los hornos utilizados antes de esa fecha “sí podrían haber sido accionados por cualquier empleado” porque eran manuales. “Si la fecha de la presunta cremación ilegal fue a principios de noviembre, coincidiría con los últimos días de operatividad de los hornos manuales”, aclaró Piguillém.

Los hermanos Rearte ya habían sido mencionados como supuestos responsables de la desaparición de “el Rubio”, pero su vinculación con el presunto crimen tomó entidad este miércoles, cuando el grupo Eter arrestó a los tres. A Monje se lo acusa por “encubrimiento agravado”. Al mayor de los Rearte, por “homicidio agravado por el uso de arma”. El menor es inimputable.

"Está metida la Policía"

Desde aquel lejano febrero de 2012, la madre de Facundo, Viviana Alegre, insiste en acusar a la Policía por la desaparición de su hijo. Aunque su versión cambió con el tiempo: durante varios meses aseguró que a Facundo lo habían “subido” a un patrullero y asesinado. Luego aceptó a medias la versión del fiscal Moyano, pero señaló que “está metido también un comisario” y que la Policía “cuida” a los sospechosos arrestados el miércoles.

“Hago responsable a la Policía por acción o por omisión. Porque hay policías que negocian y cuidan a esta gente. No es novedad”, apuntó en Radio Mitre Córdoba. Si bien no dijo el nombre, aseguró que hay un jefe policial involucrado y cuestionó que el fiscal Moyano haya ordenado arrestos “después de las elecciones”.

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