A dos meses del crimen de Angel Pietrafesa, hecho ocurrido el 5 de enero de este año, la causa sigue su curso y ayer continuaron las audiencias las que según fuentes consultadas por este medio, seguirán en el transcurso de la semana.
Huelga seca
TiempoSur habló con Amaya, quien el pasado 4 de febrero llevó adelante una huelga de hambre. El detenido indicó que reforzó la medida y hace dos días que está en huelga seca y la llevará adelante hasta que se esclarezca el caso de Pietrafesa porque “soy inocente y por ello estoy poniendo en riesgo mi vida”. Y agregó que “si me pasa algo, hago cargo al Juzgado”.
Nuevamente aclaró que es inocente de este caso y “pongo en riesgo mi vida para demostrar mi inocencia, porque es la única manera que tengo para que me escuchen”.
Con respecto a su defensora dijo que no tiene respuesta “ni de ella ni de nadie y estoy con la medida para que me den una respuesta”.
Apuntó contra un delincuente
Señaló que se encuentra privado de su libertad por dichos de terceros “que tienen frondoso prontuario, peor que yo, están libres y nunca fueron detenidos”.
Al ser consultado sobre cuál es el vínculo que lo une con los otros dos detenidos sentenció que no los conoce, “no soy el único que está detenido por este caso somos varios”, y agregó que lo quieren dejar “engarronado”.
Causa
Amaya sólo sabe que la causa actualmente “está en el Juzgado de Instrucción Nº 2 a cargo de la doctora López Lestón”.
Además hizo referencia a un artículo que salió publicado en TiempoSur, “se habló de otro detenido y dijo que “él tenía conocimiento de los movimientos y él otro detenido igual sabía cómo era la casa”.
También aseguró no saber “bien como es la historia, no entiendo nada de todo esto”.
Al mismo tiempo indicó “siento mucho lo que le pasó a la familia; a la mujer, los hijos y los nietos” y les pide “que tengan en cuenta que soy inocente, en ningún momento les hice daño a ellos”.
Detención
Al ser consultado sobre porqué cree que lo detuvieron y lo vincularon en la causa señaló que “por mis antecedentes y esos casos ya los pagué; otra de las pruebas son los dichos de un tercero que tiene frondoso prontuario, peor que yo”. Siguió manifestando que ha tenido errores “pero no he llegado a quitarle la vida a nadie y nunca lo hice”.
Con respecto a los dichos del tercero “me nombra por rumores de otro muchacho, y no es así porque la familia dijo que las edades de los asaltantes rondanba los 20 años y yo tengo 40, hay diferencia, además dicen que los asaltantes medían entre 1.70 y 1.75 y mi estatura es de 1.94, es mucha la diferencia y estos datos salen en el mismo expediente”.
“Pegado”
Amaya también dice que lo quieren dejar “pegado” en el expediente por sus antecedentes. Recordó que antes del hecho él no estaba en la ciudad “estuve en Ushuaia y al momento del hecho sí estaba acá, pero en ningún momento me junté con la gente que está involucrada en la causa”.
Nuevamente expresó que lamenta mucho por la situación que pasó la familia pero “yo no tengo nada que ver, soy inocente y espero que los jueces me den una resolución porque estoy privado de mi libertad por dichos de terceros y porque la policía me “hace causa”.
Detenidos
En un primer momento la policía detuvo en el marco de las investigaciones a cuatro sujetos que tendrían relación en el crimen, con el correr de las semanas del mes de enero, desde el Juzgado se ordenó que de los cuatro tres continuaran detenidos. Con respecto al cuarto sujeto que quedó libre, el doctor Bersanelli, representante de Albarracín dijo que “recuperó su libertad porque su estatura no coincidía con las que dieron las víctimas”.
Crimen
Angel Pitrafesa fue asesinado a quemarropa en el pasillo de su casa, sita en calle Brasil 180, por tres delincuentes quienes ingresaron armados y encapuchados.
Los delincuentes para ingresar lo hicieron tras irrumpir por la puerta del garaje, la que está ubicada sobre calle Brasil, una vez en el interior se encontraron con Pitrafesa, su esposa, su nieta y la bisnieta, al verlos le comenzaron a exigir que le entregaran el dinero, una de sus frases fue: “Dónde está la plata, dónde está la plata”.
Al no recibir respuesta, dos de los delincuentes trataron de reducir a la mujer de Pitrafesa, quien al ver lo ocurrido se levantó y se dirigió al pasillo, donde recibió el disparo mortal. En ese ínterin los malvivientes se alzaron con una suma cercana a los $3.000 en efectivo y un celular que se encontraba sobre una mesa y se dieron a la fuga.
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