Efectivos de la Policía encontraron el sábado un juego de llaves en el techo de una guardería ubicada frente a la Facultad de Humanidades, sobre la calle Tucumán. Hoy se hizo la prueba y dio positivo: son las de la pieza que alquilaba la chica que fue violada y asesinada en Posadas en abril de 2013.
El testigo que orientó a los investigadores para que concretaran el hallazgo dijo que quien arrojó las llaves allí fue Sotelo, quien estuvo preso en su momento por el asesinato y luego fue excarcelado por falta de pruebas.
El 6 de abril de 2013 a Lucía la violaron, la golpearon brutalmente y la quemaron en el inquilinato en el que vivía por calle Estado de Israel, no muy lejano al centro de Posadas.
La joven era estudiante de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades. Según el informe del médico policial presentaba traumatismo de cráneo en región occipital, quemaduras en sus piernas, tenía los muslos calcinados, quemaduras en los bazos y tronco.
También se demostró que el asesino intentó limpiar la sangre en el lugar del crimen y quemar el departamento. La víctima, oriunda de Capioví, tenía restos de semen en el cuerpo lo que permitió comprobar que fue violada.
El 11 de abril, detuvieron a Sotelo, estudiante de Antropología de la UNaM. El 4 de mayo, lo liberaron, porque el cotejo de ADN dio negativo para él. En los meses siguientes, el joven volvió a ser noticia al ser denunciado por agresión por su pareja. Ahora la lupa vuelve a posarse sobre él.
Comentá la nota