Para el Ministerio Público Fiscal, “Fernando Carignano y Jorge Palacio ayudaron al autor del homicidio de Felipe Glasman -Vicente Guillermo Colman- a eludir las investigaciones de la autoridad durante más de tres años e impidieron la adopción de otras diligencias investigativas que, de haberse tomado en tiempo oportuno, tal vez hubieran aportado datos relevantes”.
La investigación principal por el crimen de Felipe Glasman y sus causas paralelas se concentraran a partir de hoy en un solo juzgado. La decisión la tomó el juez Claudio Brun ante un pedido del fiscal Rubén Álvarez.
Hasta el momento, las causas por encubrimiento y administración fraudulenta seguían radicadas en el juzgado de Garantías Susana Calcinelli. Pero una resolución de 2009 de la Cámara de Casación Penal había determinado que la “causa Glasman” y todas sus derivaciones pasaran al juzgado de Guillermo Mércuri.
Pese al llamativo retraso judicial (se demoró nada menos que un año y medio en efectivizar una orden), ahora las investigaciones judiciales se tramitaran en un solo juzgado de Garantías.
Entre otras importantes decisiones, Mercuri deberá definir si acepta el pedido de la fiscalía de enviar a juicio oral y público a los imputados de encubrir al asesino de Glasman y de defraudar económicamente a la Asociación Médica de Bahía Blanca.
Tal como lo informara ampliamente LABRÚJULA24.com, los médicos-directivos de la AMBB Fernando Carignano, Oscar Arias y Carlos Vecchi y las contadoras Ana María Battaglia y Graciela Bianchini están procesados por varios delitos económicos, todos concretados después del asesinato de Glasman.
Según el Christian Long, primer fiscal del caso, “las actividades en torno al manejo administrativo-económico de la Asociación Médica pudieron haber resultado un determinante del homicidio de Felipe Glasman. La discrecionalidad, irregularidad, ausencia de control efectivo y fraude en el manejo de los cuantiosos recursos económicos de esta asociación y su vinculación con el homicidio son, aquí y a esta altura de la investigación, algo más que una simple especulación”.
En tanto, se sospecha Fernando Carignano y su colaborador en el área de prensa Jorge Palacio -hoy preso en su casa por otra causa- habrían encubierto al autor de los dos disparos que terminaron con la vida de Felipe Glasman, en agosto de 2002 en la esquina de Saavedra y Villarino.
La verdadera intención de Carignano y Palacio -aseguró Long- fue distraer la atención de la investigación, tornarla inabordable, usarla como arma contra sus adversarios políticos-gremiales, sean del Hospital Español o del Hospital Municipal, vinculándolos de cualquier forma a la causa por el homicidio".
"Ejercieron presión a través de los medios masivos de difusión, diseñando operaciones de prensa que se ejecutaban desde la propia sede de la AMBB, distorsionando la información y, a partir de lo publicado, solicitaban su investigación. Con esas acciones -financiadas con dinero de la Asociación Médica de Bahía Blanca- obstaculizaron, demoraron y distrajeron el normal cauce investigativo de la causa”, menciona parte de la acusación fiscal.
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