Caso Brian: una inspección clave enfrenta a querellantes y defensores

Caso Brian: una inspección clave enfrenta a querellantes y defensores
Ayer se realizó una inspección ocular en el lugar del hecho. Para la querella, el arma que había en el interior del rodado no se vio desde el exterior. Para los defensores del policía, llegó a advertirse.

La inspección ocular realizada ayer por la madrugada para probar la visibilidad del sector donde el policía Claudio Salas disparó contra Brian Hernández, de 14 años, reforzó dos posturas opuestas entre la querella y los defensores. Lo que se puso en juego con la pericia es si en virtud de la luminosidad del lugar el efectivo pudo ver o no un arma en el interior de la Renault Coupé Fuego donde iba el adolescente con seis amigos.

De un lado, la madre del chico constituida en querellante y la Asociación Zainuco que la patrocina dijeron que no se vio el arma y echaron por tierra esa posibilidad.

Del otro, la defensa del imputado, representada por los abogados Gustavo Lucero y Nahuel Urra, sostienen que el arma pudo verse.

El fiscal de Graves Atentados contra las Personas, Maximiliano Breide Obeid, y el juez Marcelo Muñoz, fueron parte de la inspección pero se llamaron a silencio sobre este punto.

En línea con lo que vio la querella y, en la vereda de enfrente, la defensa, también están los testimonios más relevantes ya producidos en la investigación.

Tanto el conductor de la coupé como los otros cinco chicos que iban con Brian negaron la existencia de un arma de fuego adentro del auto.

En la declaración testimonial de los dos agentes que acompañaban a Salas en el móvil, ambos aseguraron haber visto que desde el interior alguien manipulaba un arma de fuego.

Además, en la indagatoria del oficial detenido, remarcó que vio que apuntaba a su compañera. Incluso alegó un “fogonazo” que, sin embargo, sólo aparece en su declaración.

La pericia puso a prueba la luminosidad del sector. Muy mala para la querella, muy buena para la defensa.

Tuvo lugar en la calle Casimiro Gómez y Gervasoni, detrás de una escuela; y convocó a todas las partes pasada la 1 de la madrugada de ayer.

Aunque inicialmente no se previó que pasara un vehículo por el lugar, al final fue lo que ocurrió; y en tres velocidades diferentes.

Pero no fue la Renault Coupé Fuego en la que iba Brian ni en un automóvil de similares características y con vidrios polarizados.

Según informaron fuentes judiciales, surgió la posibilidad cuando la querella pidió que pase un auto con vidrios polarizados. La defensa se opuso porque no concordaba el polarizado y el fiscal, para zanjar esa discrepancia, propuso que pase uno sin polarizar.

A 40 km por hora

Primero circuló a 40 kilómetros por hora. La segunda vez a la misma velocidad y luego disminuyó a 20; y finalmente, volvió a pasar a 40, se detuvo y aceleró.

En cualquier caso, el automóvil iba con ocupantes y en su interior se exhibió el revólver calibre 22 secuestrado (el cual se halló descargado y no apto para usar).

“Me llamó la atención que la pericia se hiciera con un auto que no era polarizado y no se vio nada tampoco. Era bastante oscuro el lugar y el arma que mostraron, supuestamente encontrada, era negra también; menos se veía”, contó Elizabet Hernández, en diálogo con LU5 AM600.

“Se demostró que lo que el imputado dijo es totalmente falso, que es imposible que haya visto el arma, si es que existió. Nosotros creemos que no, sostenemos que el arma fue plantada”, sostuvo el abogado querellante, Federico Egea, en diálogo con La Mañana de Neuquén. Y agregó: “Aún sin tener vidrios polarizados, al hacer la pericia el arma no se vio en el auto, todos pudimos corroborarlo. Esto da por tierra la versión de la defensa”.

El defensor Nahuel Urra destacó que la iluminación del sector es “muy buena” y afirmó que “el arma se vio; la vi como mucha gente más”, agregó.

El letrado dijo que “todos estamos en busca de la verdad” y como parte de la defensa indicó: “Queremos demostrar lo que creemos, la legítima defensa de terceros ante un peligro inminente".

Más tarde se dirigieron al depósito policial que está en el barrio Parque Industrial, donde se encuentra secuestrada la Coupé Fuego. La idea fue constatar el polarizado de la ventanilla izquierda trasera por donde Salas dijo que vio el arma de fuego.

Resta hacer una pericia con un especialista en polarizados para establecer el tipo de esa ventana. También las testimoniales de los efectivos del primer móvil que se cruzó con la coupé.

Brian fue asesinado de un balazo en la nuca el pasado 19 de diciembre en San Lorenzo.

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