Aunque no se otorgará un título único, sino uno por comunidades, prácticamente la totalidad del lote fiscal 55, al borde del río Pilcomayo, quedará en propiedad de los aborígenes, según la Unidad Ejecutora Provincial que lleva adelante el proceso.
Para el gobierno provincial el proceso de traspaso de tierras a criollos y aborígenes no está estancado. Desde la UEP aseguran que este año se han dado avances importantes y, aunque no se arriesgan plazos afirman que "se está mucho más cerca de la solución del conflicto que hace tres años"-
Con estas expresiones, Pace relativizó las expresiones de Orlando Barrozo, de la Organización de Familias Criollos, que la semana pasada dijo a Nuevo Diario que durante este año no se había avanzado mucho en el tema, y que ya no podían creer en los Reyes Magos.
Pace informó en cambio que, fruto de los acuerdos a los que se va a arribando en las reuniones entre criollos y aborígenes, prácticamente la totalidad del lote 55 quedaría en propiedad de los aborígenes, aunque insistió que el "título único" está totalmente descartado y señaló se darán por comunidades o por bloques de comunidades.
"Este es un proceso único en la Argentina, y muy posiblemente en Latinoamérica, por la metodología de trabajo con la participación de criollos y aborígenes se está acordando la distribución del territorio", indicó Pace.
En las 643 mil hectáreas de los lotes 55 y 14 viven unos diez mil aborígenes -en su mayoría wichís- y cerca cuatro mil chaqueños descendientes de los criollos que se asentaron en el lugar a comienzos del siglo XX.
Un primer acuerdo marco del proceso estableció que las comunidades aborígenes quedarán con cerca de 400 mil hectáreas, y que las restantes 243 mil se destinarán para las 460 familias criollas.
Pero para que los criollos accedan a la propiedad deberán tener más de 21 años y veinte en el lugar. La cantidad de hectáreas se fijará de acuerdo a la cantidad de vacas que posean, cuyo número se determinará por sus correspondientes certificados de vacunación.
En la zona de los aborígenes, sin embargo, podrían quedar algunos "lunares" de criollos: familias que no admiten ser relocalizadas y que permanecerán en el lugar con el asentimiento de las comunidades originarias.
Pace volvió a reiterar que la entrega de tierras de los lotes 55 y 14 es una "política pública" del gobierno de Urtubey, aunque no arriesgó a poner una fecha en la que comenzarían a entregarse los títulos.
Anunció en cambio que la provincia ya estaría en condiciones de recibir financiamiento internacional para construir la infraestructura que garantice a los criollos relocalizados las mismas condiciones productivas que sus lugares de origen.
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