Efectuaron controles en puntos estratégicos de la ciudad y en la zona de los puentes.
Anoche, a última hora, se evaluaban los resultados del procedimiento que fue supervisado por los comisarios Raúl Eduardo Palacios y Jorge Garrido, máximos responsables de la Dirección de Seguridad Neuquén.
Con el objetivo principal de prevenir delitos, la Policía provincial inició ayer una intensa labor con la participación de distintas áreas como Delitos, Sustracción de Automotores, Tránsito y las seccionales que actúan en el centro y los barrios. Se sumaron efectivos de Plottier y Centenario.
Los controles fueron rigurosos en la zona de ingreso y egreso a la capital neuquina, con pedidos de documentación a personas que se movilizaban en motos, autos y camionetas. Algunos vecinos fueron sorprendidos por el movimiento policial y a regañadientes se vieron obligados a detenerse para presentar los papeles de los vehículos. Por ejemplo, en Collon Cura y Avenida del Trabajador varios motociclistas no ocultaron su descontento.
En esa zona del oeste neuquino siguieron de cerca el desarrollo del operativo los comisarios Garrido y Andrés Bengolea, titular de la Tercera. Casi una veintena de efectivos se apostó en la rotonda con patrulleros y conos naranjas sobre la calle.
Garrido charló con este diario y explicó que ayer se movilizaron 270 policías en 15 puntos estratégicos. Entre las finalidades, destacó el control de vehículos e identificación de sus ocupantes.
Aclaró que al final del día se haría una evaluación previa de los resultados y que se mantendrá el carácter de operativos “sorpresa” a lo largo del día y durante jornadas hábiles o fines de semana. De manera primigenia, se extenderán hasta fin de año.
Para evitar trastornos a los vecinos inspeccionados, también se entrega una tarjeta que tiene validez sólo para el día del control.
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