Los efectivos policiales ya lo habían clausurado en la madrugada del sábado y detuvieron a 35 personas. Ayer volvieron a clausurarlo. Este vez los uniformados detuvieron a 47 personas y secuestraron 15 motocicletas y dos automóviles.
Dos veces en dos días
El récord de clausuras sin dudas lo va a obtener el “after” conocido como “Genaro”·, que funciona sobre la ex Ruta 38, apenas pasando la Posta Policial Saviere, más precisamente a escasos metros de la Escuela de La Cañada. Fue clausurado el sábado alrededor de las 7.50 y ayer domingo un poco más tarde. El sábado fueron detenidas 32 personas y se secuestraron 11 motocicletas y dos automóviles, en tanto que ayer los efectivos del impresionante operativo regresaron al amanecer y se encontraron con que el lugar estaba funcionando a pleno, alrededor de las 8.50.
Inmediatamente se procedió a la clausura, en virtud de que se expendían bebidas alcohólicas fuera del horario establecido por la Legislación vigente y también por no tratarse de un lugar habilitado para tal fin.
Los operativos policiales efectuado durante el sábado y el domingo en el conocido after Genaro, que sería propiedad de Genaro Andrada (45), se realizaron sobre las bases de una importante cantidad de denuncias que se fueron amontonando, tanto en la Comisaría Séptima como en la Subcomisaría Saviere.
La mayoría de esas denuncias tenían casi el mismo sentido. En la Escuela de La Cañada, durante los fines de semana se dicta la catequesis y se utilizan las instalaciones escolares, pero la tarea se hace difícil por la música a alto volumen en el after Genaro y la cantidad de jóvenes alcoholizados con su vocabulario no apropiado para los niños que van a recibir el catecismo.
Por fortuna la Policía se hizo eco de las denuncias de los vecinos y puso fin a la cuestión, el día sábado cuando clausuró el lugar y detuvo a 32 personas. Pero la sorpresa fue mayúscula cuando apenas 24 horas después, es decir ayer a la mañana, los efectivos pasaron por el lugar y ya estaba funcionando nuevamente, con su aparente expendio de bebidas alcohólicas y la presencia de menores de edad. Por ello se procedió a la clausura nuevamente y esta vez se detuvo a 47 personas, y fueron secuestrados 15 motocicletas y dos automóviles.
En los barrios
En varios barrios de la Capital se repite esta situación, aunque es más ostensible en barrios tales como Islas Malvinas y Las Agaves, donde jóvenes, en su mayoría menores de edad utilizan a veces sus propias casas, con el consentimiento de sus padres para efectuar reuniones de este tipo, en las que ni siquiera tienen carácter de fiesta familiar, sino de una junta de jóvenes y menores de edad para consumir alcohol sin ningún tipo de control.
Tampoco tienen el respectivo control la importante cantidad de comercios que les expenden bebidas alcohólicas no solamente fuera del horario autorizado, sino que además les venden a menores de edad.
Esta situación se dan mayor notoriedad en varias viviendas del barrio Las Agaves, donde los propios padres de los jóvenes les prestan las viviendas para que efectúen estas particulares “fiestas”, en rigor de verdad reuniones de jóvenes para consumir alcohol sin ningún tipo de control,
Esta situación no es desconocida por la comisaría de jurisdicción, en este caso específico la Comisaría Sexta, quienes están cansados de receptar denuncias de vecinos que no pueden descansar porque los jóvenes comienzan a ingerir bebidas alcohólicas los días viernes y continúan hasta el domingo a la tarde.
Los efectivos policiales aparecen como desbordados en virtud de que concurren a esos lugares y efectuar un despeje, pero los jóvenes se quedan en silencio unos minutos y cuando el móvil se aleja vuelven con la música a todo volumen y enojados descargando su ira contra quienes denuncian la situación a la Policía.
Es de esperar que un buen día se ponga punto final a esta situación, y no sea que termine de la peor forma en que puede terminar enfrentando a los propios jóvenes con los vecinos que quieren descansar para poder trabajar al día siguiente.
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