Casi cuatro horas en blanco

El tiempo transcurrido entre que sufrió el derrame cerebral y comenzó a ser atendido por los médicos sigue siendo un misterio, pero fuentes médicas señalan que debió de tratarse de un período prolongado, dada la magnitud de la hemorragia, y coinciden en estimar que ese factor agravó su estado.
Por lo pronto, fueron casi cuatro las horas en que Alberto Balestrini estuvo sólo el miércoles en el dormitorio de su residencia oficial y en cuyo transcurso sufrió el accidente cerebro vascular.

Ese día, el Vicegobernador almorzó en su residencia de 10 y 51 con el ministro de Desarrollo Social, Cacho Alvarez, y con el vice 1º del Senado, Federico Scarabino. Y para cumplir con una vieja e inquebrantable costumbre -dormir media hora a las tres de la tarde-, a esa hora "invitó" a sus comensales a retirarse y subió al dormitorio.

Aproximadamente a las 5 y media, Scarabino comenzó a preocuparse porque desde hacía un rato estaba llamándolo por teléfono y no lo atendía. El senador se comunicó entonces con Mary, la secretaria de Balestrini, quien le dijo que tampoco estaba atendiendo sus llamados. Scarabino chequeó luego con el personal de la residencia que el Vicegobernador no había salido y, después de otra serie de llamados infructuosos y una comunicación con la esposa de Balestrini, el senador resolvió pedirle al custodio que entrara al dormitorio.

Eran, para entonces, cerca de las siete de la tarde. Balestrini estaba recostado en la cama, en coma, y fue trasladado de inmediato al Policlínico, donde poco después lo intervenían quirúrgicamente.

Comentá la nota