Los ocupas permanecen en las viviendas y aseguran que se encuentran gestionando la adjudicación.
Desde hace 25 días los barrios ubicados en avenida Choya, en las inmediaciones de Terebintos, se encuentran tomados por más de 48 familias, las edificaciones del barrio 30 viviendas, ubicadas en el sector aledaño al barrio UOCRA, están en la misma situación. Mientras que desde el 26 de noviembre pasado, treinta familias ocupan las unidades habitacionales casi finalizadas situadas cerca de las 500 viviendas del norte de la ciudad.
Los ocupantes mantienen la postura de permanecer en los barrios a pesar de los avisos de denuncias en su contra, la necesidad de un espacio para vivir es la justificación que en la mayoría de los casos se presenta para la toma de los grupos habitacionales que se encuentran en pleno proceso de construcción por parte de las empresas adjudicadas para la realización de las viviendas.
Al respecto, las autoridades del Instituto Provincial de la Vivienda endilgaron parte de la responsabilidad a los propietarios de las empresas constructoras que tienen a su cargo las obras; asimismo manifestaron su posición en contra de la toma de viviendas.
El paso del tiempo otorga a los ocupas la posesión del espacio y el sentido de pertenencia del lugar que tomaron ilegalmente, y empiezan a sentirlo suyo; el traslado de pertenencias y la adecuación de las estructuras es una de las más claras señales de que el transcurso de los días también extiende la esperanza de permanecer y quedarse allí.
Responsabilidad
El Instituto Provincial de la Vivienda, mediante un comunicado oficial, adjudicó a las empresas la responsabilidad del “resguardo de las obras”, como así también “la vigilancia para impedir el acceso de personas ajenas, de acuerdo con lo establecido en el pliego de licitación adquirido previo a su asignación, y por lo tanto, éstas son responsables hasta su culminación y encargadas del acto de realizar la denuncia por usurpación”.
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