Casi atropellan a inspectores y policías

Casi atropellan a inspectores y policías
El control de tránsito por poco no terminó en tragedia cuando cuatro conductores protagonizaron peligrosas fugas y dos terminaron demorados. Pasaron por encima de los conos señalizadores y los inspectores tuvieron que arrojarse al bulevar para no ser arrollados. En total se secuestraron 11 vehículos por infracción de alcoholemia y otros 2 lograron huir.

El operativo de seguridad vial que se desarrolló ayer al cierre de los boliches bailables no fue uno más para los funcionarios municipales y los efectivos de la Seccional Segunda. Es que la agresividad y la falta de respeto que pusieron de manifiesto al menos cuatro conductores pudo terminar de la peor manera.

Las peligrosas maniobras que efectuaron esos automovilistas en el radio del control, delimitado con conos señalizadores, provocó que los inspectores debieran arrojarse al bulevar para no ser atropellados. Incluso, el subsecretario de Control Operativo, Ricardo Murcia, casi resulta lesionado a causa de los incidentes.

Como consecuencia hubo persecuciones que concluyeron con las detenciones y el secuestro de los rodados. Según se informó desde el área de Transito a Diario Patagónico, el control operativo se cumplió entre las 5 y las 8 sobre la avenida Rivadavia y calle Los Ajenjos del barrio Las Flores.

En ese sentido, los conductores de una Ford Ranger -dominio HBA 258- y un Mercedes Benz -NEI 947- presuntamente alcoholizados fueron quienes protagonizaron los mayores incidentes.

El primero, explicaron desde el organismo municipal, no se detuvo ante las señas de los inspectores, llevándose por delante los conos con exceso de velocidad y poniendo en peligro la integridad física de los funcionarios. Fue interceptado por la policía en Rivadavia y Los Pensamientos.

El propietario del vehículo quedó demorado por el delito de atentado y resistencia a la autoridad, mientras el examen de alcoholemia arrojó 2,38 de alcohol en sangre, precisó la jefa de Controles, Mabel Provoste.

En tanto, el propietario del Mercedes Benz que registró 0,88 de alcohol en sangre también tiro los conos en el intento de fuga y casi atropella a Murcia. Al tratarse de una baja graduación los inspectores pensaban hacerlo caminar para que bajara los niveles permitidos y después pudiera continuar camino con su automóvil. Pero como no mostró ningún gesto de arrepentimiento por su temeraria acción, directamente le secuestraron el vehículo.

Otros dos automovilistas que están identificados por los funcionarios lograron escapar. En total se secuestraron 11 vehículos por conducir bajo los efectos del alcohol que fueron trasladados al Corralón Municipal. Los mismos quedaron a disposición del Tribunal de Faltas.

Entre ellos se encontraban un Volkswagen Gol que estaba chocado en el guardabarros delantero derecho, pero su conductor no recordaba donde había colisionado, una Ford EcoSport, un Volkswagen Fox, Ford Escort y un Renault 9.

CASI UNA TRAGEDIA

Mabel Provoste lamentó la actitud de los automovilistas porque puso en peligro a todos los integrantes de la fuerza que participaron del procedimiento ya que “pudo haberse provocado una tragedia”.

También corrieron riesgo de ser embestidos los restantes conductores que se detuvieron a practicarse la prueba y que permanecían en la vereda de la calle, como así también los ocasionales transeúntes que pasaban por esa zona.

En ese sentido, Provoste pidió que “se tome conciencia”, ya que “al margen de lo que sale una boleta (infracción de alcoholemia), nosotros estamos cumpliendo con nuestro trabajo”. Dicha multa tiene un costo de $20.000 y varía según la situación de cada conductor y el grado de graduación de alcohol en sangre.

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