Del dique de Cruz del Eje hace meses que no se extrae con ese fin. El Pichanas tampoco logra recuperarse
Voceros de diferentes enti-dades rurales regionales, como Federación Agraria, Cámara Olivícola, cooperativas y Sociedad Rural, plantearon que la situación es grave y que en esta temporada prácticamente en esa área no se ha sembrado.
Esas 13.500 hectáreas bajo riego constituyen una parte relevante para la economía regional, con productores (la mayoría, pequeños y medianos) dedicados a olivares, frutihorticultura o ganadería.
La Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Provincia resolvió hace meses restringir el agua para riego, para priorizar la destinada al elemental uso humano. Es la misma medida que aplicó para la zona de quintas del Gran Córdoba, para preservar el comprometido caudal del lago San Roque que abastece a la Capital.
Entidades rurales del noroeste aseguran que tras dos años de crisis hídrica, el panorama actual es muy complicado. Y reclaman que se normalicen los consorcios de riego regionales, que fueron intervenidos por la Provincia tras situaciones conflictivas. También piden explicaciones sobre el destino de un aporte que la Nación habría enviado –aseguran– al Ministerio de Agricultura provincial para asistir a productores afectados por esta crisis hídrica.
El otro. El más pequeño dique Pichanas, en la misma región, es paradójicamente el único de Córdoba que por estos días tiene algo más de agua que hace un año.
Sin embargo, era tal su escaso caudal, que sigue con inconvenientes para abastecer con normalidad los canales de riego para unas tres mil hectáreas, a pesar de que fue creado para esa función.
Además de la cantidad, allí se mantiene una controversia entre productores regantes, ya que los de una margen (identificados como más pequeños) insisten desde hace dos años en que los que explotan mayores superficies en la otra banda se ven más beneficiados con la distribución.
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