Cascio decidió romper con su silencio y revelar por qué mató a Bravo

Cascio decidió romper con su silencio y revelar por qué mató a Bravo
El acusado de homicidio en contra de su superior en la División Criminalística declarará ante el juez de la causa para explicar cuáles fueron las motivaciones que lo llevaron a cometer el hecho por el cual permanece detenido desde el 9 de octubre del año pasado.
PERICIAS. El acusado será trasladado a Tribunales la semana próxima para que se le realicen los estudios psiquiátricos, que sería la última pericia.

El acusado de la balacera que se desató en octubre del año pasado, en la sede de la División Criminalística, Marcelo Cascio, contará ante el juez Ramón Tarchini “cuáles fueron los motivos que desencadenaron el trágico hecho”, así lo confirmó a EL LIBERAL Francisco Cavallotti, su abogado defensor.

De acuerdo con lo que señaló el letrado, la declaración del acusado de ultimar al comisario Eduardo Bravo y de herir a dos oficiales, “cambiará el rumbo de la investigación”.

Los datos que aportaría Cascio, siempre según la defensa, podrían develar las motivaciones que llevaron al policía a disparar contra sus colegas. Justamente en la causa de la reacción de Cascio, según el abogado, estaría la clave para encaminar las pesquisas.

El imputado no se detendrá en la secuencia del salvaje ataque, por el contrario, develará hechos acaecidos puertas adentro de la fuerza durante varios meses, que son los que habrían desencadenado el hecho de sangre.

“Muchos hablan con liviandad del tema, pero se olvidan de que para que se dé el dolo (voluntad deliberada de cometer un delito) requiere dos verbos, comprender y dirigir, la conjunción copulativa ‘y’ no la disyuntiva ‘o’, es decir vos puedes comprender que estás cometiendo un crimen, pero si no puedes dirigir tus acciones no existe dolo”, sentenció Cavallotti.

“Cascio -agregó- comprende lo que hizo, no es tonto, pero no pudo dirigir sus acciones, según lo veo yo”.

Previo a la declaración del único acusado en la balacera, el abogado defensor pedirá una serie de medidas. La primera de ellas es que se presenten a declarar tres jefes “de primera línea” de la fuerza de seguridad provincial, para aportar datos de los días previos a los trágicos hechos que terminaron con la vida de Bravo.

En segundo término, deberán concluir las pericias psiquiátricas que se realizarán la semana que viene y durarían entre 5 y 7 días (ver nota aparte)

El episodio ocurrió el 9 de octubre en la sede policial situada en Andes y Milburg, de la capital santiagueña, donde el comisario de la División de Criminalística fue asesinado de siete balazos.

Por el hecho se encuentra detenido el subcomisario Cascio (45), quien, según testigos, con su arma reglamentaria calibre 9 milímetros disparó contra Bravo en la cabeza y en el tórax, e hirió a otros dos efectivos, Ledesma y Juan Emilio Conci que tuvo que ser operado.

Bravo cayó malherido en cercanías del jardín de infantes Bamby. Tras ser auxiliado por docentes y vecinos, el jefe policial fue trasladado a un hospital, donde murió.

En tanto, el sindicado agresor, luego de disparar contra otros policías, se atrincheró en la dependencia hasta que fue detenido

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