El martes 23 de abril debía iniciarse el juicio contra Martín Vargas, pero debió ser declarado prófugo dado que no se presentó al tribunal. La policía cree que se fue de Comodoro Rivadavia.
Vargas llegó en libertad al juicio por el asesinato de la mujer baleada el 21 de enero de 2012 en el barrio Isidro Quiroga y que falleció el 9 de marzo, tras agonizar 48 días en el Hospital Regional. Vargas formaba parte de un grupo enfrentado con la familia de Juan Rodríguez, pareja de Ana Molina.
“Casate” estuvo imputado desde un primer momento en la causa y luego de gozar de arresto domiciliario había recuperado la libertad el martes 29 de enero de este año. Fue después de que la juez penal Margarita Pfister considerara que se habían vencido los peligros procesales, como entorpecimiento de la investigación o influencia sobre testigos. Además de dejarlo libre, la magistrada le ordenó prohibición de acercamiento al barrio Isidro Quiroga, salvo para visitar a su madre enferma.
El sospechoso había permanecido bajo arresto domiciliario desde el 18 de junio de 2012 cuando su abogado defensor particular, Guillermo Iglesias, presentó un informe en el cual se manifestaba que estaban dadas las condiciones para que dejara de cumplir prisión preventiva. En esa oportunidad la fiscalía se opuso a la medida propuesta por la defensa, pero la juez Pfister resolvió el arresto domiciliario.
LA LIBERTAD
Después de gozar de arresto domiciliario desde mediados del año pasado, el 29 de enero de este año se realizó una nueva audiencia para revisar la situación judicial de Vargas y se decretó su libertad por vencimiento de los peligros procesales, pese a que la fiscalía pretendía que se revocaran la prisión domiciliaria y volviera a cumplir prisión preventiva.
El Ministerio Público argumentaba que el imputado había violado la reclusión domiciliaria durante la noche del miércoles 23 de enero cuando fue sindicado por personal policial de la Seccional Quinta como protagonista de un tiroteo contra un grupo antagónico y se lo acusó también de enfrentarse con la misma policía.
El secuestro de armas y la detención de Vargas y de otras tres personas esa noche del 23 de enero, fue declarado nulo por el juez Miguel Angel Caviglia, quien entendió que no había testimonios que dieran cuenta del tiroteo y tampoco indicios que indicaran un posible enfrentamiento.
Incluso el 15 de febrero, ya en libertad, había sido detenido por la policía en Kilómetro 5 como acompañante de Lucas Willatowsky, cuando viajaban en un automóvil en donde secuestraron un revólver 38.
Pese a todos los beneficios que le fueron otorgados, Vargas no apareció por los tribunales cuando debía empezar a afrontar el juicio en su contra. La policía ahora lleva 45 días tratando de localizarlo, pero los investigadores consideran poco probable que se oculte en Comodoro Rivadavia y su pedido de captura por rebeldía fue remitido a otras jurisdicciones policiales del país.
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