A través de un parte de prensa, la Cámara de la Construcción señaló que el pliego “impone exigencias que no se pueden cumplimentar”. Las firmas lamentan haber quedado imposibilitadas de participar
“Las condiciones establecidas en el pliego elevado por el Departamento Ejecutivo y aprobado por el Concejo Deliberante imponen exigencias que nos excluyen”, señaló.
Expresó además que, “aun cuando nuestras empresas afiliadas han construido más de 10.000 viviendas” en los últimos diez años, “el pliego de condiciones aprobado fija requerimientos que ninguna puede cumplimentar”.
También dijo: “La Municipalidad ha optado por realizar una única licitación, limitando las ofertas mediante la exigencia de requerir a la licitante la acreditación de un volumen de facturación anual exagerado y manifiestamente desproporcionado en relación a la obra que se trata”.
“Las veinte empresas de la Cámara de la Construcción informan que lamentan haber quedado imposibilitadas de participar en la licitación pública Construcción de 1.000 Viviendas-Plan de Viviendas Clase Media que está llevando a cabo la Municipalidad, ya que las condiciones establecidas en el pliego elevado por el Departamento Ejecutivo y aprobado por el Concejo Deliberante imponen exigencias que nos excluyen”, dice el parte de prensa.
Y añade: “En efecto, aun cuando nuestras empresas afiliadas han construido más de 10.000 viviendas de distintas clases durante los últimos diez años, las exigencias establecidas en el pliego de condiciones aprobado fijan requerimientos que ninguna de ellas, tanto participando de manera individual como en forma conjunta, puede cumplimentar. Ocasionando un impacto negativo en la economía de la ciudad y sus referentes”.
“La obra que se licita consiste en la ejecución de algo más de 200 viviendas al año, cantidad que la mayoría de las empresas incorporadas a esta cámara está en condiciones de ejecutar individualmente por registrar antecedentes, experiencia y capacidad económica y técnica suficientes”, manifiesta.
Y acota: “No obstante ello, la Municipalidad ha optado por realizar una única licitación, limitando las ofertas mediante la exigencia de requerir a la licitante la acreditación de un volumen de facturación anual exagerado y manifiestamente desproporcionado en relación a la obra que se trata, más allá de que algunos de los demás indicadores económicos requeridos sean relativamente laxos”.
“De haber sido considerada la obra anualizada, en vez de relacionar la capacidad anual con la totalidad de la obra que debe ejecutarse en cinco años, a la par de tornar más transparente la operatoria al garantizar condiciones de competencia inherentes a una mayor cantidad de ofertas que permiten mejorar en el precio sin resignar la seguridad en la condición de la obra, se hubiera posibilitado la participación en la licitación de las empresas constructoras de Río Cuarto que también son parte de la ciudad”, finaliza.
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