Desde hace por lo menos seis meses un barrio del IPV construido en Malli 1º del departamento Andalgalá, espera ser entregado a la gente que necesita una vivienda y singular expectativa se ha generado en torno a esta cuestión ya que según informaciones oficiales, los encargados de la repartición esperan a que el gobernador Brizuela del Moral y Eduardito (su hijo) acomoden sus agendas para poder venir a entregarlas personalmente, tal demagógica costumbre de los Brizuela del Moral.
Algunos radicales estiman que sería conveniente que ante el cuadro clínico de Brizuela del Moral, no venga a Andalgalá en donde se estarían preparando piquetes varios para reclamar por las muchas deudas que el gobierno de Catamarca tiene para con la comunidad andalgalense.
El IES, la Escuela Especial, el Hospital, el mamógrafo, el centro de hemodiálisis y tantas cosas más, deudas habidas en casi cuatro años de ausencia injustificada a pesar de que –según aseguran los que dicen saber, existe un pacto económico-político con el actual intendente- está latente una nueva alianza entre ambos mandatarios.
Las aguas de los canales desbordados las inundan y las hunden, las alimañas del campo las invaden, las parejas se afianzan en ellas y los ladrones se robaron los alambrados y postes perimetrales, las casas ya están listas y la última noticia es que no se haría un acto de entrega sino que el IPV llamaría a cada adjudicatario para entregarles las llaves en secreto, en silencio. Por el tema de los piquetes, suponemos…
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