"La casa del terror" mantiene atemorizados a todos los vecinos de un tranquilo barrio de Rivadavia

"La casa del terror" mantiene atemorizados a todos los vecinos de un tranquilo barrio de Rivadavia
Los días apacibles son historia entrañable en este rincón geográfico del este mendocino. Toda parece ser causa de una familia inadaptada que con su perro bravo trajo miedo, muerte y rabia a los moradores de la zona.
Reiteradas denuncias son las que han realizado familias del barrio Villa Parque ubicado en las inmediaciones del Polideportivo Municipal de Rivadavia, en contra de una familia que según manifiestan los tienen “a mal traer” a la mayoría de los habitantes del conglomerado.

La historia es de vieja data. “Esto viene desde hace mucho tiempo”, comentó una de las vecinas que cansada de las agresiones decidió hablar, pero no dar su nombre por miedo a recibir represalias.

El tema es que este último tiempo, el barrio se ha convertido para muchos en una verdadera “batalla campal”. Todo comenzó cuando esta familia, dueña de un perro de raza Pitbull, dejaba al animal suelto en su vereda y sin ningún tipo de correa ni bozal tal como lo exige la Ley, en caso de tener estos animales catapultados como peligrosos, lo que se convertía en un verdadero riesgo, sobre todo para los niños de la zona.

“El perro se sentía dueño del barrio, no sólo hubo ataques a personas que pasaban por la vereda de la familia dueña del perro, entre ellas a una pequeña de 5 años, sino que ha matado a unas 20 mascotas, entre perros y gatos del barrio” comentaron.

Si bien los vecinos se han acercado a hablar con los dueños, esto ha sido imposible. Dicen que en repetidas ocasiones han intentado plantearles las quejas de la comunidad, pero que el propietario de la mascota y sus hijos responden, con agravios, insultos e inclusive atacándolos con armas blancas.

“El sábado pasado el Pitbull, atacó y mató al perro de mi familia. Mi padre intentó separarlos y como el dueño vio lo que hacía, salió con un cuchillo de importantes dimensiones para matar a mi padre, quien gracias a mi hermana que llegó y lo ayudó pudo salvarse”.

Luego vinieron los piedrazos en la vivienda hasta que llegó la policía, “Pero cuando esta se retiró, el lugar se convirtió nuevamente en un campo de guerra.”

Contaron también que otra de las vecinas cuyo perro fue muerto por las mismas cusas, recibió un fuerte golpiza y un ladrillazo en su nuca luego de quejarse ante la familia, “quedó desmayada en el piso”, dijeron. Posteriormente, trascendió que la mujer golpeada, sería empleada del Registro Civil del departamento. Y así, la historia continuó repitiéndose diariamente, hasta que hace unos días, desde el municipio se decidió alojar el Pitbull en la Perrera Municipal, ubicada en San Isidro Sur.

Pero las cosas empeoraron, porque actualmente los vecinos continuaron con los problemas, por lo que pedirán a la justicia erradicar esta familia del barrio, “Están muy enojados por lo que les llevaron el perro, ahora los ataques son personales, nadie puede circular por las calles y en este lugar, todos trabajamos” explicó otro de los vecinos.

Desde la Comisaría 13, ante la consulta de Diario UNO, por esta situación, respondieron que “Tanto el padre, como los hijos tienen antecedentes, pero policialmente mucho no podemos hacer, lo único es enviar un móvil para que recorra el barrio para evitar que esta situación pase a mayores”.

Ahora resta esperar, para saber qué sucederá en los próximos días en este barrio, donde la tranquilidad no existe.

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