Los cartoneros reclaman por los carros y varias cosas más

Los cartoneros reclaman por los carros y varias cosas más

 Luego de la prohibición de la tracción a sangre en el centro, se modificó su actividad. Aseguran que el galpón de Chile y O'Higgins necesita mejoras urgentes. Federico Moreno / fmoreno@lanueva.com

“El galpón es fresco, en verano se la banca. Ahora, imaginate lo que es en invierno, tenemos que venir con frazadas”, dice un joven cartonero que, al igual que sus colegas, prefiere no identificarse.

El galpón es el Centro de Transferencia, ubicado en Chile y O'Higgins y dispuesto por la Municipalidad para que los recolectores informales puedan acopiar allí la producción del día.

Utilizado desde agosto de 2014, cuando los carros y los caballos no pudieron ingresar más al macrocentro por la ordenanza que prohibió la tracción a sangre, en la actualidad es una postal de cartones, aberturas atadas con alambre y, sobre todo, muchos carros rotos.

“Entre cartoneros y serenos somos 60, la Municipalidad nos había dado 48 carros de mano, pero se fueron rompiendo y ahora deben quedar 15, como mucho. Antes los arreglaban en el Centro Comunitario San Roque, pero hace 8 meses que no vienen”, explicó uno de los chicos.

“Hasta un cambio de cubierta nos encargábamos nosotros, pero ya lo que es una rotura de eje o de horquilla requiere una soldadura y no la podemos arreglar. Para poder trabajar todos, nos turnamos entre las 6 de la mañana y las 10 de la noche, si quisiéramos salir a recolectar todos a la vez, no podríamos”, agregó.

El principal reclamo de los recolectores es que el galpón sea mínimamente acondicionado, ya que no cuenta con baños ni agua y la luz funciona por sectores.

“Para lavarnos las manos nos enganchamos con una manguera de abajo del puente, hay dos baños químicos que son un asco y en verano no podés entrar porque te cocinás. Una parte del galpón no tiene luz, si venís de noche ese sector no sirve para trabajar”, explicaron.

Son casi todos jóvenes, y casi todos tienen hijos. “Somos pobres, el que no necesita la plata para mantener a los hijos, la necesita para ayudar a la madre. Hasta hace 5 meses la Municipalidad nos pagaba 3 mil pesos, ahora 4 mil, cobrás y en un par de días se te vuela la plata”, lamentó un recolector de 20 años.

Lo acopiado se vende a una papelera con la que trabajaban desde antes de la prohibición céntrica. Cada uno saca unos 400 pesos semanales por cartones, debido al pago de 90 centavos por kilo.

A la comuna: "Estamos pidiendo un aumento"

Quejas. Si bien muchas de las quejas son contra la gestión del intendente Gustavo Bevilacqua, ahora esperan respuestas de la actual Secretaría de Políticas Sociales.

Confianza. “Estamos pidiendo un aumento y nos lo patean para adelante, desde que asumió (Héctor) Gay nos vinieron a ver una sola vez. Supuestamente en abril va a haber alguna respuesta, pero a esta altura no confiamos en nadie”, comentaron.

Agua fría. “La gestión anterior tardó un año en darnos las camperas, que por el uso ya están rotas. Los zapatos demoraron 8 meses, lo único bueno es que tenemos un dispenser con agua fría".

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